¿Cómo creció el CJNG? El origen de uno de los grupos delictivos más peligrosos a nivel mundial
El gobierno del presidente Donald Trump colocó al grupo criminal mexicano CJNG entre “las cinco organizaciones criminales más peligrosas de todo el mundo”.
Durante la mañana de este lunes 23 de febrero, la Fiscalía General de la República mexicana (FGR) confirmó oficialmente la muerte del capo Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, cabecilla del cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo del Ejército mexicano con Estados Unidos, tras el análisis forense del cuerpo y de la verificación de su identidad.
Ante esta situación, una de las principales preguntas en las redes sociales es: ¿Cuál es el futuro del CJNG sin “El Mencho”? Ya que esta organización criminal mexicana, dedicada al narcotráfico y al tráfico de armas, fue liderada por Rubén Nemesio Oseguera Cervantes desde septiembre del 2011, hace casi quince años, y acaba de recibir uno de los golpes más duros de su historia.
Designado como organización terrorista extranjera por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en febrero del 2025, tras el comienzo del segundo mandato presidencial de DonaldTrump, el CJNG se originó a principios del 2007, hace casi dos décadas, cuando fue creado como un brazo armado en el estado mexicano de Jalisco, bajo el nombre de “Los Mata Zetas”.
Sin embargo, el grupo se independizó en enero del 2010 y se dio a conocer un año después, con la llegada de “El Mencho”, quien ayudó a que la organización fuera considerada uno de los grupos delictivos más peligrosos de México, ya que fue el principal rival del cartel de Sinaloa por el control de territorios y de la demanda de droga, lo que ocasionó una guerra entre ambos.
Los orígenes del mal
Conforme a lo expuesto por la Fiscalía General de la República mexicana (FGR), a inicios del 2007 se comenzó a hablar de un grupo armado que tenía como objetivo eliminar a todos los integrantes del cartel de Los Zetas, dado que en México se argumentaba que, más allá del narcotráfico, este grupo estaba conformado por terroristas cuyas víctimas casi siempre eran civiles.
Frente a este escenario, Los Mata Zetas crecieron de manera exponencial y, tras la muerte del narcotraficante Ignacio Coronel en el 2010, el brazo armado de Sinaloa recibió el apoyo financiero del cartel de Los Cuinis, cuyos integrantes plantearon un espíritu más justiciero que, al día de hoy, se sigue utilizando como mecanismo de manipulación mediática a través de sus comunicados.
Sin embargo, todo cambió con el liderazgo de “El Mencho”, ya que Los Mata Zetas se independizaron y, por ende, dejaron de ser aliados del cartel de Sinaloa, por lo que ambos comenzaron a combatir por el control de las rutas terrestres del narcotráfico en las zonas fronterizas de los Estados Unidos, lo que derivó en una guerra que duró más de siete años y dejó miles de muertes.
Asimismo, desde el 2014, el CJNG estableció una alianza con el cartel de Tijuana, la cual derivó en una fusión, con el objetivo de recuperar el control de la ruta hacia EE. UU. por Tijuana, controlada por el cartel de Sinaloa, lo que generó inseguridad en la ciudad fronteriza, que contabilizó más de mil muertos por la guerra entre ambas organizaciones solamente en la frontera.
Dominio del crimen organizado
No obstante, tras el debilitamiento del cartel de Sinaloa por la captura de Joaquín “ElChapo” Guzmán en el 2014 y su recaptura en el 2016, el Gobierno de México asegura que el CJNG superó en el 2018 a los sinaloenses en el dominio del crimen organizado local que estos mantuvieron por casi 20 años, convirtiéndose en objetivo prioritario de las autoridades mexicanas y de EE. UU.
Por lo tanto, en el escenario internacional, el CJNG fue comparado con organizaciones terroristas como Al Qaeda, al punto que el gobierno de Donald Trump colocó al grupo criminal mexicano entre “las cinco organizaciones criminales más peligrosas de todo el mundo”, ya que ha copiado las formas de influencia de Estado Islámico, como arrodillar frente a la cámara a sus capturados.
A su vez, de acuerdo con el mandatario republicano, el CJNG fabrica sus propias armas en lugares imposibles de rastrear para el gobierno de México, por lo que, además de ser una de las organizaciones más peligrosas, ha demostrado ser también una de las más astutas, aunque todo podría cambiar ahora tras la muerte de su cabecilla, quien lo lideró por más de una década.