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Una tarde llena de diversión con película, poporos y pizza disfrutó el niño de 8 años.
Sebastián Eduardo es el nombre del niño protagonista de esta historia, el pequeño fue por primera vez al cine gracias a la invitación que le hizo Ruth Mendoza, una joven sensible y de buen corazón a quien sus papás le inculcaron que siempre debe hacer buenas acciones.
Ruth nos confesó que ha seguido de cerca todas las historias de 21 Días de Dar Felicidad y que es para ella un honor participar y poder cumplir uno de los deseos.
Son alrededor de las cinco de la tarde, Ruth y Sebastián llegan a un Centro Comercial, a cada paso el niño muestra su ilusión por esta nueva experiencia.
Al ingreso del cine el niño se asombra y siente que es un sueño hecho realidad, las luces de los letreros, los afiches de las películas, la boletería, la comida, todo es nuevo y especial para él.
Van a observar una película que el propio Sebastián escogió, se trata de Encanto, un largometraje animado que le llamó la atención a Sebastián por los anuncios que ha visto en televisión.
Al llegar a la taquilla reciben los boletos y posan para la foto con una sonrisa de oreja a oreja.
El deseo que voy a cumplirle a Sebastián es el cine, una tarde de película con poporopos, esto salió de mi corazón, gracias a Dios lo pude traer acá y poder disfrutar un momento”, aseguró Ruth mientras abrazaba a su invitado.
Faltan pocos minutos para el inicio de la función, pero aún hay tiempo para comprar algo para comer dentro de la sala de cine.
Hot dogs, poporopos y aguas gaseosas, la experiencia será al máximo y con la compañía de esta adolescente que se emociona y se siente satisfecha por poder cumplir un sueño con el pequeño Sebastián.
Al ingresar a la sala de cine, Sebastián disfruta cada momento, la película aún no ha comenzado, se acomodan en sus lugares y se preparan para disfrutar la función.
Pocos minutos después inicia la función, es una película animada, muy colorida y entretenida. La sonrisa de Sebastián al ver las primeras imágenes no tiene precio.
Esta buena acción de seguro la guardará Ruth por siempre en mente y corazón.
Ruth se encuentra convencida de que Dios puso en su camino al pequeño Sebastián, quien vende comida.
“Su familia y él pasan vendiendo rellenitos y la verdad son muy ricos y me pareció un niño muy divertido y muy simpático, por eso decidí traerlo al cine”, explicó la joven, después el niño comentó que esto lo hace para ayudar a su familia que es de escasos recursos.
Ruth se siente muy emocionada y contenta de poder hacer este tipo de acciones y le dijo a Sebastián: “siempre van a haber personas a tu alrededor que te van a querer mucho, te quiero mucho y te aprecio, estoy haciendo esto para que lo disfrutes al cien por ciento”.
La adolescente instó a todos a hacer buenas acciones y a hacerlo “de corazón”, sin ningún interés.
Después de disfrutar una tarde inolvidable, Sebastián también les mandó un mensaje a todos los niños: “sigan sus sueños y que los hagan realidad”.
Para culminar con broche de oro, después de la función, Ruth llevó a Sebastián a cenar pizza mientras comentaban la película.