La Junta Monetaria proyecta aumento moderado de las remesas en el 2026, ¿cuáles son los principales efectos?

La Junta Monetaria proyecta aumento moderado de las remesas en el 2026, ¿cuáles son los principales efectos?

El ciclo de desaceleración de las remesas familiares y los posibles cambios para este año en Guatemala ya es un asunto que las autoridades de la Junta Monetaria (JM) abordan para anticipar sus efectos.

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09/01/2026 00:10
Fuente: Prensa Libre 

Si bien las remesas familiares aumentaron su participación al 20.7% del producto interno bruto (PIB) por la cifra histórica de ingresos de US$25 mil 530.2 millones —equivalentes a unos Q195 mil millones— registrada el año pasado, las autoridades de la Junta Monetaria (JM) también evalúan otros escenarios que podrían manifestarse este año.

En el 2025, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua fueron países que registraron incrementos en los envíos, pero para este año se proyecta una desaceleración (ritmo de crecimiento menor, pero positivo), según una advertencia emitida por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Con base en ese análisis, Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la JM, explicó que esta situación fue abordada en la sesión celebrada el miércoles 7 de enero, por lo que se espera un crecimiento menos agresivo este año que en el 2025.

Aclaró que, de momento, el escenario de crecimiento de las transferencias será del 5% (positivo) como valor central, aunque sería menor al 18.7% contabilizado en el 2025, como se confirmó esta semana. Para el 2026, el pronóstico de ingreso es de US$26 mil 806.7 millones, lo que equivaldría a US$1 mil 276.5 millones más que lo registrado el año pasado.

“Lógicamente siguen siendo cantidades importantes que ingresan a la economía; ese excedente de remesas genera una presión a la apreciación del quetzal frente al dólar, lo cual se mantiene en niveles de Q7.65 por US$1, lo que representa estabilidad en el tipo de cambio”, comentó el funcionario de la banca central.

Esa tendencia, dijo, brinda certeza a los agentes que participan en el comercio exterior, es decir, a exportadores e importadores.

Remesas caerán por reducción en migración

El presidente del banco central explicó que la desaceleración en las remesas se daría por otros factores y descartó que se deba a la vigencia del impuesto.

El primer factor es la reducción neta de personas que desean migrar hacia Estados Unidos, y que quienes son expulsados ya no están retornando. Además, por temor a ser deportadas, las personas ahorran y consumen menos en los lugares donde residen, lo que implica que remiten una menor cantidad de recursos a sus familiares o a sus países de origen.

La estimación es que este comportamiento no sea tan dinámico como el observado en el 2025.

Remesas diarias subirán a US$106 millones

Los análisis oficiales indican que el promedio diario de remesas en 2025 fue de US$100.9 millones y que para el 2026 podría alcanzar los US$106 millones.

Las autoridades monetarias también prevén que se presenten señales que confirmen la desaceleración de las remesas.

En este contexto, González Ricci recordó que una de las mayores preocupaciones para el sector exportador es que un tipo de cambio fortalecido implica que se recibirán menos quetzales por las ventas al exterior.

Actualmente, ejemplificó, hay más dólares en la economía, lo que genera una presión a la baja sobre el tipo de cambio.

Deben convertirse en motor de desarrollo

Herbert Hernández, director del Banco de los Trabajadores (Bantrab), comentó que las remesas, al representar el 20.7 % del PIB durante el 2025, son relevantes para el sistema productivo nacional y han brindado estabilidad macroeconómica. Sin embargo, también deben analizarse desde otra perspectiva.

El promedio diario de remesas en 2025 fue de US$100.9 millones y que para el 2026 podría alcanzar los US$106 millones.

“Este dato también debe leerse como una señal de alerta estructural. Refleja una creciente dependencia de recursos generados fuera del país, lo que revela que la economía nacional no está generando suficientes oportunidades productivas y de empleo para retener a su población. En términos simples, el país está dependiendo más del esfuerzo de sus migrantes que de su capacidad interna de exportar bienes, servicios y valor agregado”, puntualizó.

Entonces, el reto no es minimizar la importancia de las remesas, sino transformarlas en una palanca de desarrollo, complementándolas con políticas públicas, inversión productiva y fortalecimiento del empleo formal que reduzcan esa dependencia en el largo plazo.

Hay una reducción neta de personas que desean migrar hacia Estados Unidos en 2026. (Foto Prensa Libre: EFE)

Patrón de desarrollo cambia con remesas

Fredy Arizmendy Gómez, catedrático de Planificación del Desarrollo en la Universidad de San Carlos de Guatemala, señaló que actualmente se vive un caso especial con la desaceleración que se avecina y que, más allá de las transferencias, se requiere contar con estadísticas oportunas para conocer con mayor precisión qué municipios y departamentos están recibiendo más remesas.

Citó como ejemplo la necesidad de saber cómo se están utilizando, afinar los datos sobre inversión y consumo, y determinar cómo las remesas están correlacionadas con el capital de trabajo de empresas y microempresas.

A su juicio, ya se transita hacia un nuevo patrón de desarrollo, en el cual los envíos se vuelven un potenciador del desarrollo local, en el sentido de que están financiando pequeñas empresas y anticipan que se vive un contexto diferente al conocido en los últimos 25 años.

“Este año se espera una contracción de las remesas y, por ende, una caída en el ritmo que traían, y obviamente esto va a ser diferente por territorios y departamentos”, precisó el académico.

Sugieren vigilar impacto del impuesto a transferencias

Ante el escenario actual y la reciente vigencia del impuesto a las transferencias, Mario Arturo García, consultor en remesas familiares y migración, consideró que el Banguat, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala deben estar atentos a la evolución del fenómeno y que cada institución, desde su competencia, coadyuve a reducir el impacto sobre los migrantes guatemaltecos que trabajan en EE. UU.

Al igual que Gómez, García señaló que deben revisarse los posibles impactos y otras dinámicas de políticas migratorias, por lo que aconseja crear un Observatorio de Remesas y Migración para darle seguimiento y emitir alertas, en este caso, sobre el gravamen a los envíos.