Siempre se aprende cuando se dispone a recibir

Siempre se aprende cuando se dispone a recibir

La determinación tiene peso en tareas que se presentan para tener un buen aprendizaje.

05/02/2022 00:04
Fuente: Prensa Libre 

“El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra.” Platón

Es normal que cuando observamos a alguien con las capacidades y las destrezas que nosotros no tenemos, utilizarlas en su desempeño, los admiramos y si vamos un paso más adelante podemos aprender cómo hacer las cosas si tenemos la disposición de asimilar paso a paso lo que observamos.

Sin lugar a duda cada vez que se nos felicita por lo que podemos hacer, nos recordamos de quién lo aprendimos o quién fue el que se tomó el tiempo de orientarnos para poder hacer lo que hacemos. La base de eso estaba en querer aprender. Lástima de aquellos que aparentemente todo lo saben y no tienen la apertura mental para recibir instrucción u orientación para aprender o bien para mejorar lo que están haciendo.

Muchos posiblemente en su medio los juzgaron como los que no tenían la capacidad de aprender, posiblemente estaban en lo cierto, pero la necesidad o la oportunidad abrió la puerta y las cosas han cambiado para bien y para los que despreciaron la oportunidad que se les estaba presentando la perdieron y no supieron aprovecharla.

Es sorprendente cómo los que nos rodean pueden fácilmente percibir cuando uno tiene el interés de aprender y por ello nos hacen el espacio necesario para que podamos paso a paso involucrarnos y con el tiempo nos volvemos diestros en lo que un día parecía tan lejano y tan imposible.

Cuando uno observa para aprender no solo tiene preguntas sino sabe cómo dialogar para que en el proceso vaya estructurando el aprendizaje. Luego fácilmente lo puede aplicar y dar prueba de que ha aprendido cómo hacerlo.

Es admirable ver a los niños a los que se les permite convivir con adultos. Sus ojos están fijos como que se hubieran congelado porque están absorbiendo lo que ven y con el tiempo llega a ser parte de ellos. El aprender es primeramente exponerse luego ser guiado y finalmente se practica con una supervisión para que no simplemente se haga algo sino que se haga bien. Cuántos de los que nos rodean han superado a sus maestros porque han querido y se han esforzado.

Es común en nuestro medio escuchar críticas negativas de cómo otros hacen las cosas. Creo que es mucho más sabio y prudente, antes que emitir una crítica, observar para que cuando nos toque a nosotros hacer lo mismo no repitamos el error sino por el hecho que vimos en otros lo que no era apropiado, podamos corregirlo nosotros. Al fin y al cabo el error del otro nos ha servido en una instrucción de carácter preventivo y eso mismo es un valor agregado a lo que estamos haciendo en la vida diaria.

Esta vida es producto de la acumulación del aprendizaje del pasado que la historia tiene registrada. A cada uno de nosotros nos toca informarnos, asimilar, y si es posible mejorar todo aquello que observamos.

Y esto no es para que se nos reconozca sino simplemente para tener una vida útil y gratificante porque hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance. La historia está llena en su registro de aquellos que posiblemente no inventaron nada pero mejoraron aquello que tenían en su tiempo.

Que nuestra vida sea un caminar no de divagar sino de aprender de todo aquello que a cada paso vemos, para que los días que vivimos no sean simplemente un existir sino un verdadero vivir.

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