Urge abordar reto de energías y movilidad

Urge abordar reto de energías y movilidad

Se debe convocar al diálogo permanente bajo la disyuntiva de que o transformamos la visión del patrón energético del transporte o la inercia indiferente nos conducirá a un punto crítico de no retorno.

04/05/2022 00:05
Fuente: Prensa Libre 

La invasión de Rusia a Ucrania tiene efectos innegables en los precios globales de alimentos, materias primas y, por supuesto, derivados del petróleo. Este último impacto reaviva la discusión, usualmente motivada por motivos ambientales, acerca de las alternativas energéticas para la movilidad y el transporte. Se han discutido y se traslapan alternativas eléctricas, híbridas, solares, con gas natural e incluso con fuerza humana, cada una con sus potenciales y limitaciones, sus costos y ventajas, sus adaptaciones a los contextos socioeconómicos, culturales y recursos de cada nación. Con frecuencia se afirma, en pensamiento estratégico, que detrás de cada necesidad existe una oportunidad, y en la crisis presente la primera es abrir la mente a la innovación.

A veces se toman a la ligera las propuestas de solución alternativas a la locomoción motorizada, sobre todo cuando son experimentales, en virtud de lo cual se sacrifica la estética en nombre de la viabilidad funcional. Hace varios meses, un equipo de universitarios guatemaltecos presentó el prototipo de tricimoto, impulsado mediante un panel de generación energética solar, un auténtico hito para el país, fruto de largas horas de estudio, cálculos, pruebas e inversión económica. Al presentarse la noticia en redes sociales, motivó algunos elogios, pero la inmensa mayoría de comentarios fueron mofas hacia el aspecto del vehículo y referencias a los obstáculos para su implementación.

Pero ocurren diatribas similares en contra de otras propuestas, ya sea por ignorancia o por conflicto de interés. No se trata de dar por válida toda propuesta, pero sí de analizar su aplicabilidad y sinergias con otras opciones. Los mismos vehículos impulsados por hidrocarburos fueron en sus primeros años objeto de burla y sarcasmo por parte de quienes criaban ganado caballar.

Más allá de la crisis ruso-ucraniana, la provisión de combustibles fósiles tiene una vida limitada, a lo cual se suma la amenaza del calentamiento global debido a las emisiones de dióxido de carbono, producto de la combustión. Ya existen en el mercado alternativas de vehículos equipados con motores totalmente eléctricos o con una combinación de combustible y baterías. Surge también la opción de utilizar el etanol en mezcla con la gasolina para abaratar el costo. Brasil es el mayor productor mundial, y obviamente impulsa este recurso como parte de su política estratégica, pero la adopción a gran escala está sujeta a las necesidades del usuario y también a las políticas de Estado.

Justo allí radica uno de los mayores nodos de conflicto, las entidades de Gobierno, de Guatemala y de cualquier país, no pueden seguir decidiendo solo al tenor de cabildeos o intereses de financistas electorales. La discusión sobre el futuro de la movilidad debe involucrar a todos los sectores productivos, sobre todo a aquellos que desarrollan conocimiento tecnológico. Las universidades del país están llamadas a tener mucho más que una facultad de Derecho para entrar a las reyertas postuladoras. Existen inteligencias y vidas dedicadas a la ciencia que merecen espacios para exponer propuestas, visiones y abordajes del inminente problema energético.

No quedan fuera, claro, los ponentes de sistemas de ciclovías con derecho prioritario de paso como una forma de potenciar el desplazamiento no contaminante, sostenible y altamente amigable con el turismo cultural y ecológico. Pero se debe convocar al diálogo permanente bajo la disyuntiva de que o transformamos la visión del patrón energético del transporte o la inercia indiferente nos conducirá a un punto crítico de no retorno.