El poder de una oportunidad nace en la escuela

El poder de una oportunidad nace en la escuela

Siete de cada 10 niños y niñas crecen sin las oportunidades vitales para su desarrollo óptimo.

11/05/2022 00:01
Fuente: Prensa Libre 

Guatemala es un país con siete millones de niños, niñas y adolescentes menores de 17 años. ¡Somos un país joven! Con toda la energía, la ilusión y la fuerza que da la juventud.

Sin embargo, la gran mayoría de los niños y las niñas de Guatemala deben enfrentarse a una sociedad que no ha sido capaz de cubrir sus necesidades básicas y, por lo tanto, se ven obligados a asumir un rol diferente al que les corresponde por derecho: el de ser niños.

Afectados por la pobreza y lo que eso conlleva, siete de cada 10 niños y niñas crecen sin las oportunidades vitales para su desarrollo óptimo. Muchos de ellos trabajando, sin oportunidad de ir a la escuela, cuando lo que en realidad les corresponde es ser felices y tener la oportunidad de cumplir sus sueños.

Todos tenemos claro que para lograr el desarrollo físico y mental que permita a los niños llegar a ser adultos competentes, independientes y responsables, es vital garantizar su nutrición, salud, seguridad y educación integral. Sin embargo, generación tras generación seguimos sin lograrlo. Es momento de hacer las cosas de manera diferente.

A lo largo de mi vida profesional en Cobán, he aprendido que para hacer una diferencia hay que encontrar formas de garantizar que los niños y las niñas tengan cubiertas sus necesidades básicas, y esto se puede lograr en la escuela. ¡La mayor oportunidad de nuestros niños está en la escuela!

Debemos fortalecer las escuelas para que sean espacios de desarrollo humano en los que se brinde educación, pero que también se garantice nutrición y salud integral para todos los estudiantes. Todo esto, desde una visión compartida de país y coordinación interinstitucional a nivel central y local para la conducción de intervenciones que promuevan la auditoría social y la participación comunitaria de la comunidad educativa.

La Escuela debe ser ese espacio seguro en el que los niños y las niñas se puedan expresar con libertad y reconocer todas las posibilidades que les ofrece la vida para hacer sus sueños realidad. Para darse cuenta de que, con perseverancia, esfuerzo y dedicación, pueden tener una mejor calidad de vida para ellos y su familia. Para descubrir, por experiencia, que sí se puede. ¡Sí se puede ser aviador, doctora, deportista, licenciado, maestra, agrónomo o chef!

Hace unos días. conversaba con un profesor que me dijo algo importante: “Algunas veces, los niños están tan acostumbrados a la dinámica dentro del hogar que les cuesta concebir el mundo de una manera diferente. Las escuelas muchas veces son el único espacio en el que los niños se expresan y son escuchados”. Por lo que es una gran oportunidad para conocerlos, orientarlos a reconocer lo que les hace bien y lo que los limita; enseñarles sus derechos y responsabilidades como ciudadanos responsables y mostrarles las oportunidades que tienen.

A lo largo de mi vida he conocido a muchos niños y niñas, jóvenes y señoritas estudiantes de diferentes estratos sociales que hoy son empresarios o profesionales exitosos que han encontrado en la educación la oportunidad para construir la vida de sus sueños. He sido testigo de que con el apoyo integral de la escuela ¡lo han logrado!

Con una nueva narrativa, activando la inteligencia colectiva de los guatemaltecos, seguramente lograremos fortalecer la escuela como centro de convergencia para garantizar el bienestar integral y potenciar la calidad de vida de los niños y las niñas de Guatemala. Para que tengan más y mejores oportunidades, construyendo, desde el hoy, el futuro que todos soñamos.