Nuevas perspectivas económicas globales

Nuevas perspectivas económicas globales

0
29/04/2026 00:02
Prensa Libre
Enlace de Compartir

Resumen Inteligente

El consumo privado sigue siendo el principal motor, mientras que la inversión se mantiene en niveles bajos.

El 28 de enero pasado, compartí las perspectivas económicas mundiales del Fondo Monetario Internacional (FMI) para 2026, en medio de las diferencias entre Estados Unidos de América (EUA) y la Unión Europea, los discursos del presidente de EUA y el Primer Ministro de Canadá en Davos, la creación de la Junta de Paz para Gaza de Trump, el ataque a Venezuela y captura de su presidente, en tanto sonaban los tambores de guerra sobre Irán.

Para aprovechar estas oportunidades, se requiere cerrar las brechas en infraestructura y capital humano.

Tres meses después, la atención está sobre la agresión de EUA e Israel a Irán, que desde el 28 de febrero rompieron hostilidades. Conflicto recientemente pausado pero latente por persistentes bloqueos mutuos en el estrecho de Ormuz, hostilidades en escenarios proxis como el Líbano entre Israel y Hezbolá, y dilatadas negociaciones directas e indirectas que más parecieran estar ganando tiempo, en lo que retoman el camino de la guerra.

No obstante que, a lo largo del último año, los factores adversos de las barreras comerciales y la incertidumbre se vieron compensados por las inversiones tecnológicas, condiciones financieras acomodaticias —en particular debido al debilitamiento del dólar estadounidense— y el apoyo de las políticas fiscal y monetaria, ahora la economía mundial está en riesgo de desestabilizarse. El conflicto en Oriente Medio contrarresta de manera significativa estos factores favorables, debido a su impacto en los mercados de materias primas, las expectativas de inflación y las condiciones financieras.

Bajo el supuesto de que la duración, la intensidad y el alcance de la guerra sean limitados y que las disrupciones se disiparán de aquí a mediados de 2026, se prevé un crecimiento mundial del 3.1% en 2026 y del 3.2% en 2027, estimándose que la inflación general aumente hasta el 4.4% en 2026. Sin embargo, en un escenario desfavorable, con aumentos mayores y más persistentes de los precios de la energía, el crecimiento mundial se ralentizaría aún más, hasta situarse en el 2.5% en 2026, y la inflación alcanzaría el 5.4%. Pero en un escenario más grave, con serios daños en las infraestructuras energéticas de la región en conflicto, el impacto sería aún mayor: el crecimiento mundial se reduciría al 2% en 2026 y la inflación sería del 6% en 2027.

Para el Banco Mundial, América Latina y el Caribe (ALC) tendrá en 2026 un crecimiento aún limitado por desafíos estructurales de larga data. Se prevé que en 2026 el crecimiento del PIB regional sea un 2.1%, ligeramente por debajo del 2.4% de 2025, dejando a ALC como una de las regiones con más lento crecimiento. El consumo privado sigue siendo el principal motor, mientras que la inversión se mantiene en niveles bajos, dada la incertidumbre mundial e interna y condiciones de financiamiento real (ajustadas por inflación) aún restrictivas.

Los aranceles aplicados a la región han aumentado menos de lo previsto y existe la posibilidad de alineación con los centros de producción hemisféricos; la transición energética amplía el rol potencial de la región en las cadenas de valor de tecnologías limpias, dada la combinación energética comparativamente limpia de ALC y sus grandes dotaciones de minerales críticos. Para aprovechar estas oportunidades, se requiere cerrar las brechas en infraestructura y capital humano, y fortalecer las instituciones de modo que el capital privado pueda responder cuando la incertidumbre mundial se disipe.

En Guatemala, el Banguat considera que la economía crecerá un 4.1% en 2026, apoyado por el aumento de la demanda interna, el consumo privado, el gasto público, las remesas y el dinamismo de la demanda externa.

Comentarios

¿Qué opinas hoy?
Sé el primero en encender la conversación.

Noticias relacionadas