Complicada ayuda militar ofrecida por Estados Unidos
La oferta estadounidense de complicada ayuda militar es atractiva, pero tiene complicaciones de muchos motivos y clases.
La declaración televisada de Marco Rubio hace algunos días al respecto de una ayuda militar ofrecida por Donald Trump para el combate del narcotráfico tiene unas serias complicaciones, iniciadas por la falta de autorización del Congreso y el posible cambio de ideas presidenciales. Pero hay más: el armamento otorgado debería tener una fuerza suficiente para enfrentarse al de los traficantes y creadores en Colombia, donde se fabrican clandestinamente drogas, armas y hasta submarinos pequeños pero efectivos para el traslado. La autorización de permitir a fuerzas militares estadounidenses participar dentro del territorio guatemalteco tiene sus propias dificultades, por prohibiciones dentro de las leyes de nuestro país. En suma, puede convertirse en una ilusión.
Rubio es un republicano de primera, cuya carrera le hizo intercambiar insultos de campaña cuando se enfrentó a Trump en su primera elección, para luego iniciar una amistad político-electoral. Su padre, nacido en Cuba, huyó a Miami cuando Fidel Castro inició su tiranía comunista. Allí nació y avanzó hasta convertirse en el secretario de Estado, primer latino en lograrlo. La reciente reunión suya con Bernardo Arévalo causó sorpresa en el país, cuya población se dividió en opositores y admiradores, pero pese a ello se ha sabido relativamente poco, casi nada, del alcance de ese acuerdo. A mi juicio, poca duda cabe: el conocimiento de hechos como ese es urgente por su interés nacional y porque la oposición ya comenzó críticas anónimas por redes sociales.
El tema del narcotráfico ha avanzado en Guatemala, de donde ha pasado de ser un puente, a una fábrica de producción y a un centro de consumo de rápido crecimiento.
El tema del narcotráfico ha avanzado en Guatemala, de donde ha pasado de ser un puente, a una fábrica de producción y a un centro de consumo de rápido crecimiento. Por supuesto, no es el único país, pero la mayor preocupación radica en la cantidad de asesinatos originados en esta lacra, cada vez en más lugares de todo el país. Las autoridades han logrado detener en un porcentaje la muerte de personas a efecto de los crímenes, pero también pueden observar por las noches en las playas, sobre todo del Pacífico, tiburoneras con luces dirigiéndose hacia la orilla vacía, pues los vecinos temen salir. Recuerdo una vez cuando en una pequeña abarrotería vi una botella dorada. De costo de 5 mil quetzales, se habían vendido seis en tres semanas.
Otro factor curioso es la increíble amabilidad de los delincuentes con los dueños de abarroterías, por lo cual hay relaciones amistosas, aunque no en todos los casos. En las noches oscuras, es fácil ver las lámparas a unos 300 metros, en espera del momento mejor para ir a dejar “la mercancía”. Queda claro: a las fuerzas armadas del país les es imposible enfrentarse con armas a los narcos, y ante esa realidad, la urgencia del empleo de armas potentes obliga a recibirlas como parte de cualquier apoyo proveniente de Estados Unidos. Se trata de un problema serio, pues el sicariato, no tan presente al norte de la frontera mexicana, en el territorio combinado con Guatemala sí es abundante, sobre todo en las áreas de rodeo de las zonas aledañas a la capital.
Por supuesto, la aceptación de asistencia militar estadounidense debe tener condiciones, cláusulas y requisitos, para lo cual se puede solicitar la colaboración de entidades políticas internacionales, como la Organización de Naciones Unidas, la de Estados Americanos, la OTÁN, la Unión Europea. Esta petición no debe estar basada en aspectos ideológicos o, peor aún, de situaciones partidistas. La situación del mundo de hoy, con las guerras Rusia-Ucrania, y Estados Unidos-Irán, cada vez se aleja de las derrotas y se acerca a decisiones de paz y armisticios, con lo cual las guerras se suspenden y cada uno las puede equivocadamente calificar de victorias y afirmar haber sido el vencedor. Solo hay perdedores: quienes entregan su vida y destruyen a su familia.