La poca o nula visión y comprensión de la palabra DESARROLLO ha sido la constante de las autoridades educativas durante los últimos cincuenta años; los proyectos educativos siempre han tenido por objetivo central la educación primaria, la cual aparte de fundante es de hecho la piedra inicial para el desarrollo personal de la población. Los […]
La poca o nula visión y comprensión de la palabra DESARROLLO ha sido la constante de las autoridades educativas durante los últimos cincuenta años; los proyectos educativos siempre han tenido por objetivo central la educación primaria, la cual aparte de fundante es de hecho la piedra inicial para el desarrollo personal de la población.
Los dos únicos proyectos educativos para la FORMACIÓN TÉCNICA de los estudiantes de diversificado fueron en su orden el Instituto Técnico Vocacional “Dr. Imrich Fischmann” en la ciudad capital creado con tecnología estadounidense y el Instituto Técnico Industrial “George Kerchersteiner” en la ciudad de Mazatenango creado con tecnología alemana.
Ambos institutos desde su creación han experimentado una permanente limitación en los presupuestos que a través de su existencia, les ha asignado el Ministerio de Educación y la razón o fundamento para ello fue, es y creo que seguirá siendo que las autoridades no conocieron, no supieron, no entendieron, no comprendieron que, aparte del desarrollo social y económico del país, está en el desempeño de las habilidades técnicas de las personas para ejecutar la tecnología de las maquinarias, equipos y herramientas.
Automóviles, tractores, autobuses, molinos, motocicletas, aparatos de audición, equipo odontológico, máquinas de anestesia, refrigeradores, televisores, talleres de reparación de diversos aparatos electrodomésticos, aviones, barcos, lanchas, plantas eléctricas, equipos hidráulicos, telefónicos, fábricas de artículos plásticos, fábricas de acero y hierro, absolutamente TODO, todo lo que nos sirve para vivir tiene un proceso de fabricación técnica o tecnológica; insisto, todo tiene un fundamento técnico.
Pero esto, para las autoridades educativas no ha sido relevante, importante, esencial, necesario e indispensable; porque su gran ignorancia no les permitió ocuparse por la educación técnica en Guatemala. Los esbozos de algunos gobiernos al haber creado institutos de educación técnica en algunos departamentos y de educación básica con orientación técnica u ocupacional no han sido suficientes y se han realizado con las limitaciones del caso: falta de equipo, herramienta y maquinaria e incluso con falta de docentes especializados en las diversas disciplinas técnicas.
Las actuales autoridades del Ministerio de Educación DEBEN atender la necesidad de crear institutos de educación técnica con prioridad inmediata, no es una súplica de la población, ES UNA EXIGENCIA para que los estudiantes guatemaltecos tengan la oportunidad de desarrollarse de forma integral y no con gotitas educativas esporádicas en forma de limosna.
Actualmente ¿cuántas personas en el Ministerio de Educación saben, conocen, dominan, entienden y se dedican a promover la educación técnica en el sistema educativo de Guatemala? Pero, el desconocimiento de la educación técnica lleva a muchísimas personas a confundirla con la palabra tecnológica tal y como ocurrió durante el período gubernamental de Alfonso Portillo cuando se trató de dar impulso a la educación técnica confundiéndola con la tecnológica.
La formación técnica es un modelo educativo enfocado en desarrollar habilidades prácticas y conocimientos específicos para aplicar en el mercado laboral, es decir que, la educación técnica no es sólo la preparación de mano de obra calificada; la palabra formación en materia educativa significa dar a los alumnos conocimientos técnicos y académicos que les haga comprender el porqué, cómo, cuándo, dónde y para qué de lo que aprenden, y no sólo capacitarlos sobre la forma de reparar las averías que se les presenten.
La ausencia de personal especializado en educación técnica en el Ministerio de Educación no les ha permitido a las autoridades educativas tener una visión integral de la realidad en que se vive y por ende comprender que ese es nuestro problema principal. La educación técnica tiene entre sus objetivos dar a los alumnos de hoy para su mañana, una vida económicamente productiva y culturalmente significativa.