TGW
Guatevision
DCA
Prensa Libre
Canal Antigua
La Hora
Sonora
Al Día
Emisoras Unidas
AGN
Surgen complicaciones en la captura de Maduro
Guatemala, en el caso de México, necesita jugar sus cartas con una capacidad mayor a la de su cancillería.
Enlace generado
Resumen Automático
En los dos primeros días de esta semana, la mayoría de los columnistas y comentaristas serios latinoamericanos se han dedicado a analizar y luego predecir algunas de las posibilidades para nuestros países luego de la aprehensión de Nicolás Maduro. Ninguno de ellos defiende a este sangriento dictador, causante de la salida obligada de ocho millones de venezolanos, casi la tercera parte como parte del derrumbe del país. El análisis de lo ya ocurrido y de las acciones futuras debe basarse en la serenidad y la meditación de las características de los principales protagonistas, es decir del defenestrado y quien lo lanza por una ventana. Estos analistas ya ven el inicio de un cambio de época por supuesto muy larga por sus numerosas e inesperadas complicaciones.
Ya está claro: la situación en y por Venezuela es un caleidoscopio, cambiante si hay un mínimo movimiento.
El entusiasmo inicial pronto desaparecerá porque el dictador, con su decisión de declararse inocente y víctima de un secuestro, así como la contratación de abogados expertos en enfrentarse al gobierno estadounidense, abrió la puerta a una casi infinita cantidad de acciones legales. Como lo indica el sistema jurídico estadounidense, tiene derecho a un juicio correcto y al uso de las defensas presentes en los sistemas legales y al derecho internacional, aunque nos cause desesperación al resto de quienes rechazamos las dictaduras y vemos en cada una de ellas una repetición de nefastos personajes como Hitler, Mussolini, y en este continente cualquiera de quienes han ensangrentado las tierras latinoamericanas, junto con grupos guerrilleros, narcotraficantes y demás.
En el Consejo de Seguridad de la ONU ya comenzaron estas batallas. Obviamente, el dictador tiene claro los castigos previstos en el sistema legal estadounidense, por supuesto imperfecto como todos. Trump tiene una obvia importancia, porque a causa de sus constantes declaraciones irreflexivas y no meditadas, puede provocar acciones legales beneficiosas para Maduro y aumentar las complicaciones de su posición, entre ellas la inesperada división de sus seguidores de MAGA porque consideran el enorme gasto de la acción militar como menos importante ante los efectos internos del segundo período trumpista. A ello se agregan las amenazas de apoderarse de Groenlandia y otros lugares si no actúan de acuerdo a sus criterios y voluntad personales.
Las declaraciones y explicaciones de los funcionarios estadounidenses deben ser leídas, porque necesitan meditación y análisis previos, a fin de no complicar la posición del país. Un ejemplo: por qué no fue desmantelado en aparato chavista-madurista y ahora la vicepresidenta y su hermano mantienen sus posiciones de antes del 3 de enero. Es decir, desapareció Maduro pero no sus cómplices, por cualquier razón: traición, corrupción y demás. Rusia y China Comunista de inmediato endurecieron sus posiciones luego de las amenazas a México, Cuba, Nicaragua y Colombia. No son iguales en el nivel de su tendencia ideológica y sería un error trágico para América Latina, sobre todo, una región a la cual le es conveniente un cambio en su conducción.
Guatemala, en el caso de México, necesita jugar sus cartas con una capacidad mayor a la de su cancillería. Es un país amigo, pero los intereses nacionales superan a los compartidos por similitud ideológica personal, pues el pragmatismo debe imponerse. Un porcentaje sin duda mayoritario de los venezolanos considera la captura de Maduro como aceptable a causa de tantos años de sufrimiento, corrupción, asesinatos y prisión de ciudadanos, apoyo con petróleo a países, y aceptan esa realidad con una mezcla de temor y esperanza. Como me queda claro, es un verdadero caleidoscopio político-económico-jurídico-egocéntrico, de peligrosos cambios a causa del más mínimo movimiento no preparado y analizado cuidadosamente antes de llevarlo a cabo.