¿Es el cuerpo capaz de aguantar un golpe de calor? Síntomas que el Mundial 2026 pone aprueba
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el golpe de calor como el fenómeno donde el cuerpo realiza un esfuerzo intenso para enfriarse después de una exposición prolongada al calor directo o altas temperaturas. Aunque la actividad física puede tener el mismo efecto en el cuerpo, según Mayo Clinic. Si no se trata de […]
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el golpe de calor como el fenómeno donde el cuerpo realiza un esfuerzo intenso para enfriarse después de una exposición prolongada al calor directo o altas temperaturas. Aunque la actividad física puede tener el mismo efecto en el cuerpo, según Mayo Clinic.
Si no se trata de inmediato, el corazón y los riñones comienzan a fallar, causando enfermedades cardiovasculares y respiratorias, daños renales, descontrol de la diabetes e incluso la muerte.
El cuerpo humano tiene un límite real para tolerar el calor: nuestro sistema de termorregulación se desarrolló para condiciones mucho menos extremas que las que hoy generan las olas de calor.
CÓMO SABER QUE TENGO UN GOLPE DE CALOR
Pero, ¿cuáles son los síntomas de un golpe de calor? Es una pregunta que cobra urgencia justo ahora, en medio del Mundial 2026, donde miles de aficionados pasan horas bajo el sol en las gradas y los jugadores enfrentan el mismo riesgo dentro de la cancha.
Podría pensarse que, debido a las altas temperaturas, el cuerpo sudaría a mares, pero eso no siempre es así: depende del tipo de golpe de calor que se esté experimentando.
Según la doctora Andrea Gatica, pediatra y especialista en infecciones, en el golpe de calor por esfuerzo —el que ocurre, por ejemplo, tras realizar actividad física intensa— sí hay sudoración. Esto se debe a que el cuerpo, al no poder regular su temperatura, intenta compensar produciendo más sudor.
También existe el golpe de calor seco, aclara la especialista. Este se produce por la exposición al sol. En este caso, es todo lo contrario: no se sudará para nada.
Por lo tanto, la cantidad o la falta de sudor no es el mejor indicador para saber si alguien está sufriendo un golpe de calor.
Una persona también puede sufrir calambres en el cuerpo, lo cual es un signo de falta de electrolitos, como sodio y potasio, lo que indica deshidratación.
La falta de líquidos también puede causar mareos y náuseas. Además, la boca estará extremadamente seca.
Un síntoma clave de un golpe de calor es la taquicardia, cuando el corazón late tan rápido que se siente incluso en la garganta.
La doctora Gatica explica que las palpitaciones extremas ocurren porque el corazón y el cuerpo experimentan estrés por el esfuerzo para enfriar el cuerpo. La falta de líquidos también empeora la frecuencia cardíaca.
Un síntoma más evidente es la piel. Según la doctora, se pondrá roja, caliente y seca. Este debería ser el primer signo de exposición excesiva al sol y de que es necesario buscar sombra.
Todas las personas corren el riesgo de sufrir un golpe de calor, pero hay sectores de la población más vulnerables.
En un video, el doctor Pedro Dávila advirtió que las personas con problemas cardíacos preexistentes y quienes trabajan largas jornadas bajo el sol deben extremar las precauciones. No solo con respecto al calor, sino también al esfuerzo físico.
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¿QUÉ HACER CUANDO ALGUIEN TIENE SÍNTOMAS?
Para la doctora Gatica, lo primero es mover a la persona afectada fuera de la exposición del sol. Llevarla a un espacio que ventile muy bien y haya sombra. Después, ofrecerse a quitarles la ropa si les resulta demasiado pesada o calurosa, y traerle prendas más cómodas.
Por último, hidratar con electrolitos y colocar paños fríos sobre el cuerpo para enfriar la piel.
Ahora bien, si la persona se muestra más somnolienta y con deterioro del estado de conciencia, entonces deben acudir con especialistas de salud.
Aunque existen varias recomendaciones para evitar que una persona llegue a ese estado. La principal es la hidratación constante. Esto es especialmente importante para la niñez, quienes deben beber pequeños sorbos de líquido continuamente.
La doctora Gatica resume que, cuando hay calor moderado, se debe ofrecer a los menores mucha agua pura, aguas frescas o fruta. En caso de calor extremo y exposición constante al sol, la hidratación debe complementarse con sueros orales para reponer los electrolitos.
Por su parte, Mayo Clinic sugiere proteger la piel de quemaduras solares y descansar en lugares frescos. El doctor Dávila también aconseja vestir ropa protectora que permita una buena ventilación. Prendas de manga larga, sombreros de ala ancha y gorras para protegerse de la luz.
En el caso de las personas que no pueden evitar el sol y el esfuerzo físico diario, Mayo Clinic recomienda que aclimaten sus cuerpos con semanas de anticipación.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) detalla que, durante el siglo XXI, la frecuencia y la intensidad de las olas de calor continuarán aumentando debido al cambio climático, lo cual incrementa el riesgo de golpes de calor, enfermedades y daños internos.
Cuando la temperatura y la humedad superan ciertos umbrales, ni siquiera el sudor —el principal mecanismo de enfriamiento del cuerpo— logra hacer su trabajo, lo que vuelve al golpe de calor un riesgo cada vez más frecuente, no solo para quienes hacen esfuerzo físico, sino para cualquier persona expuesta por tiempo prolongado.
Ese riesgo ya es parte de la realidad del Mundial 2026. La Organización de Naciones Unidas advirtió que el calor extremo será parte de la historia del torneo, tanto dentro de la cancha como en las ciudades sede y los alrededores de los estadios.
Mundial 2026: Partidos que se jugarán hoy sábado 20 de junio
Según un análisis de World Weather Attribution, 26 de los 104 partidos del Mundial se jugarán bajo niveles de estrés térmico que representan un riesgo real para los futbolistas, de acuerdo con los umbrales establecidos por FIFPRO, el sindicato mundial de jugadores.
En la cancha, eso se traduce en pausas de hidratación, sustituciones más tempranas y un ritmo de juego más lento; en las gradas, en el mismo riesgo de golpe de calor que esta nota describe, ahora multiplicado por miles de aficionados expuestos al sol durante horas.
