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“Llevamos más gente al cementerio que al hospital”: terremoto de magnitud 7.7 en Birmania deja 1 mil 644 muertos y 2 mil 600 edificios colapsados
La ONU anuncia la movilización de US$ 5 millones y la Unión Europea con 2.5 millones de euros en ayuda por el terremoto de 7.7 en Birmania, también sensible en China, India y Tailandia.
La junta militar de Birmania (Myanmar desde 1989) reportó una actualización de las víctimas del terremoto de magnitud 7.7, cuyas cifras se elevaron este sábado a 1 mil 644 muertos, 3 mil 408 heridos y 139 desaparecidos.
El viernes 29 de marzo, el sismo sacudió Birmania, país que vive un conflicto armado entre el Ejército y guerrillas rebeldes.
El Gobierno castrense, que detenta el poder desde el golpe de Estado de 2021, actualizó las cifras en el boletín informativo de las 20.00 hora local de la cadena de radio y televisión estatal MRTV, subiendo la cifra de más de mil muertos que había comunicado horas antes.
La junta también dio a conocer, a través de MRTV, que más de 2 mil 600 edificios han colapsado, incluidas viviendas, colegios y pagodas del país de mayoría budista, después de un terremoto cuyo epicentro se situó entre las ciudades de Sagaing y Mandalay (a unos 17 kilómetros de ambas), según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Desde Mandalay, la segunda ciudad más grande de Birmania, con 1.5 millones de habitantes, un trabajador de un grupo de rescate local relató a EFE la dificultad de las tareas y ofreció detalles sobre el devastador impacto del temblor.
“Llevamos más gente al cementerio que al hospital”, afirmó.
“Nuestros equipos —añadió— básicamente se dedican a sacar cuerpos sin vida de los escombros (…) Hoy solo uno de ellos ha recuperado 30 cadáveres”.
La junta advirtió este sábado que la cifra de fallecidos puede aumentar, con el estado de emergencia declarado en seis regiones: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago.

La región de Sagaing, donde tuvo lugar el epicentro, es uno de los feudos rebeldes más importantes, con guerrillas de minorías étnicas y las fuerzas populares de defensa (PDF, por sus siglas en inglés), formadas sobre todo por jóvenes civiles tras la asonada, ganando territorio a los militares en los últimos años.
El conflicto entre el Ejército y los rebeldes, los cortes en las telecomunicaciones y los daños a la infraestructura causados por el sismo dificultan los rescates y la distribución de ayuda.
El Movimiento de Desobediencia Civil, surgido tras un golpe que puso fin a una década de transición democrática y abocó al país al ostracismo internacional, alertó del aislamiento de zonas rebeldes en su cuenta de X.
Aislamiento y bombardeos
“Sagaing está muy afectada, pero la gente allí no tiene acceso a internet. La junta cortó el acceso en muchos lugares de Sagaing y la región de Mandalay, donde la resistencia es fuerte”, dijo.

“La situación en Mandalay es muy dura. No sabemos exactamente la cifra de fallecidos, pero acoge a muchos desplazados internos. Hay muchos afectados”, añadió.
Según la ONU, alrededor de 3.5 millones de personas se encuentran desplazadas en Birmania, donde el Ejército no controla gran parte del territorio, con el país sumido en una espiral de crisis económica y conflicto desde la asonada, lo que empeora la situación.
La junta militar hizo el viernes una inusual petición de ayuda internacional tras declarar el estado de emergencia, con China, India y Rusia entre los primeros en poder entregarla.
La ONU informó el 28 de marzo que movilizará, a través de sus distintas agencias en Birmania, US$ 5 millones, mientras que la Unión Europea anunció 2.5 millones de euros en ayuda.

Varias ONG, como World Vision, Médicos Sin Fronteras y Plan Internacional, también se están movilizando.
“Hemos escuchado que han llegado grupos de ayuda a Birmania, pero no hemos visto a ninguno todavía. De momento solo vemos a las organizaciones birmanas”, afirmó a EFE el rescatista de Mandalay.
El relator de Naciones Unidas para Birmania, Tom Andrews, advirtió que el régimen del general Min Aung Hlaing —sobre quien pesa una petición de arresto por parte de la Corte Penal Internacional (CPI)— utiliza como arma la ayuda militar, y pidió a la comunidad internacional canalizarla a través de la oposición democrática y grupos rebeldes.
El Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés), formado tras el golpe y que se declara la autoridad legítima de Birmania en la semiclandestinidad, dijo que el Ejército continúa los bombardeos en zonas rebeldes pese a la tragedia natural.

Así, indicó que los bombardeos de la aviación birmana ayer y hoy incluyen ataques en la región de Sagaing y en el estado Shan, ambos afectados por el sismo.
El terremoto se sintió también en países vecinos como China, India y Tailandia, en cuya capital, Bangkok, se derrumbó una torre de oficinas en construcción en la que se encuentran decenas de personas atrapadas.