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Vacaciones de verano: cómo reconectar con tus seres queridos durante el descanso
Las vacaciones son clave para reducir el estrés y fortalecer la conexión con la familia y amigos.
Las vacaciones de verano son mucho más que un simple descanso: son una oportunidad para desconectarse del estrés diario, fortalecer vínculos afectivos y recuperar el tiempo perdido con la familia y los amigos.
Sin embargo, en un mundo dominado por el trabajo, la tecnología y las rutinas aceleradas, muchas veces la convivencia emocional queda relegada.
Según la psicóloga María René Ordóñez, el trabajo y la tecnología han transformado profundamente la dinámica familiar. Ordóñez explica: “La hiperconectividad laboral y el uso excesivo de dispositivos reducen la atención plena en el hogar”. Además, las redes sociales pueden distorsionar la realidad, creando expectativas poco realistas sobre la vida familiar.
Pero las vacaciones ofrecen una ventana de oportunidad para revertir esta desconexión. Aprovechar este período con estrategias conscientes puede mejorar el bienestar emocional y fortalecer los lazos afectivos.
El impacto del estrés y la rutina en las relaciones
La psicología ha demostrado que el estrés crónico y la falta de tiempo de calidad deterioran las relaciones personales. Cuando las jornadas laborales se extienden y el tiempo en casa se reduce a pantallas y distracciones digitales, la comunicación familiar se debilita.
Ordóñez señala: “El teletrabajo, aunque brinda flexibilidad, también difumina los límites entre lo laboral y lo personal”. Esto puede generar agotamiento emocional y menos disposición para compartir momentos significativos con la familia.
Beneficios psicológicos de las vacaciones
Aunque durante las vacaciones solo nos quedemos en casa y no tengamos oportunidad de conocer nuevos lugares, estas nos brindan varios beneficios, entre los que se encuentran:
- Reducción del estrés: salir de la rutina permite al cerebro “resetearse” y disminuir los niveles de cortisol.
- Fortalecimiento de vínculos: compartir experiencias nuevas genera recuerdos positivos y mejora la conexión emocional.
- Mayor creatividad y ánimo: el cambio de ambiente estimula la mente y mejora el estado de ánimo.

Estrategias para reconectar durante las vacaciones con nuestros seres queridos
También es importante aprovechar el tiempo de descanso para acercarnos más a nuestros seres queridos y fortalecer las conexiones. Estas son algunas estrategias que podríamos aplicar:
- Establecer límites con la tecnología: Ordóñez recomienda horarios sin pantallas, especialmente durante comidas y actividades familiares. “El ejemplo es clave: si los adultos moderan su uso de dispositivos, los niños y adolescentes seguirán el mismo patrón”, afirma.
- Planificar actividades sin dispositivos: Juegos de mesa o al aire libre (fútbol, caminatas, ciclismo), cocinar en familia o incluso planear algún viaje o excursión. Aprovechemos el verano para ir de picnic, visitar un museo o conocer algún lugar deseado.
- Practicar la escucha activa: “Muchas veces estamos físicamente presentes, pero mentalmente distraídos”, dice Ordóñez. Durante las vacaciones, es importante dejar el teléfono a un lado y escuchar con atención las conversaciones familiares.
- Evitar la presión de las redes sociales: Las vacaciones no tienen que ser “perfectas” para Instagram. Disfrutar el momento sin la necesidad de documentarlo todo ayuda a vivir experiencias más auténticas.
- Viajar (aunque sea cerca): Un cambio de ambiente, aunque sea breve, rompe con la monotonía y renueva las energías emocionales. “Los viajes bien planificados reducen imprevistos y permiten enfocarse en la convivencia”, asegura la experta. Sin embargo, como menciona la psicóloga Angie Mendoza: “Viajar sin expectativas es clave para disfrutar plenamente. La idea es explorar y estar abierto a la experiencia”.

Vacaciones como inversión emocional
Las vacaciones de verano no son solo días libres, sino una oportunidad para reconectar con quienes más importan. Al reducir la dependencia tecnológica, priorizar el tiempo de calidad y disfrutar de actividades compartidas, se fortalecen los lazos afectivos y se mejora el bienestar psicológico de toda la familia.
Como concluye Ordóñez: “El verdadero descanso no es solo físico, sino emocional. Y eso se logra estando presentes, no solo en cuerpo, sino en mente y corazón”.