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Luego de 18 meses, Guatemala cumple trato con El Salvador para terminar puente en Moyuta
El puente que conecta Guatemala con El Salvador desde la frontera en Moyuta podría estar listo en seis meses. Los retrasos se debieron a que Guatemala no obtuvo los derechos de vía en los tiempos prometidos. Quedan pendientes dos derechos de vía más.
Guatemala estaba comprometida a adquirir los derechos de vía en Moyuta para colaborar con la construcción del puente Manuel José Arce, cuya ejecución corresponde a El Salvador. Según Delfino Mendoza, consultor externo de la iniciativa Guatemala No Se Detiene, luego de un año y medio de retraso, Guatemala obtuvo los derechos de vía necesarios para que el puente se concluya en un plazo estimado de cuatro a seis meses.
Fue en 2012 cuando los gobiernos de Guatemala —presidido entonces por Otto Pérez Molina— y de El Salvador decidieron crear una comisión técnica binacional para atender la infraestructura fronteriza. Así lo relata Mendoza, quien añade que a partir de dicha comisión se dio prioridad a tres puentes: el puente Anguiatú, en Chiquimula; el puente El Jobo, en Jutiapa; y el puente Manuel José Arce, en Moyuta. El primero y el último quedaron bajo responsabilidad de El Salvador, mientras que el puente El Jobo corresponde a Guatemala.
El puente en construcción tiene cuatro carriles de circulación y una longitud aproximada de 150 metros, según información proporcionada por la Dirección General de Caminos (DGC).
Luego de concluir el puente Anguiatú en 2020, El Salvador comenzó el proyecto del segundo puente asignado, según Mendoza. No obstante, explicó que, a pesar de que la obra era responsabilidad del país vecino, Guatemala debía gestionar los derechos de vía del territorio para poder ejecutarla. Dichos derechos tuvieron un retraso de un año y medio, lo cual atrasó el proceso de construcción del puente, que debió finalizar durante 2024. Efectivamente, si nos remitimos a lo estipulado en el memorando, Guatemala se retrasó en cumplir su parte, expresó Mendoza.
Actualmente ya se cuenta con los derechos de vía; sin embargo, aún está pendiente la construcción del lado guatemalteco, además de aproximadamente un kilómetro de carretera para enlazar el nuevo puente con la red vial existente y permitir su entrada en servicio.
Lo que hace falta
El Salvador inició la planificación del puente gracias a un préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), comentó Mendoza, quien agregó que, a partir de ello, se realizaron los estudios de ingeniería y se determinó la ubicación del nuevo puente con acompañamiento del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV). El nuevo puente estará ubicado aproximadamente 200 metros aguas abajo del puente actual.
El acceso para ingresar a El Salvador ya está concluido, según Mendoza. “Ya no es mucho lo que falta; del lado de Guatemala es hacer el relleno para llevar la carretera a la altura del puente. Son trabajos relativamente sencillos que se pueden hacer rápido”, expresó Mendoza, quien añadió que también falta un kilómetro de carretera adicional. El especialista destacó que la totalidad del puente es responsabilidad de El Salvador, de la misma manera que Guatemala será responsable de ambos accesos cuando se construya el puente El Jobo.
Según la Dirección General de Caminos (DGC), actualmente se encuentran a la espera de la notificación oficial y de los planos finales consensuados, aprobados tanto por El Salvador como por Guatemala. No obstante, según declaraciones de la entidad, será necesario adquirir el derecho de vía de dos áreas adicionales para cumplir con las dimensiones del nuevo diseño aprobado.
“La sección de Derecho de Vía está a la espera de la oficialización de los planos que fueron remitidos por la República de El Salvador, debido a los cambios que los técnicos consideraron para mejorar el acceso al territorio guatemalteco”, comentó la DGC.
Por otro lado, la Municipalidad de Moyuta donó un área en la ciudad de Pedro de Alvarado, detalló la DGC, entidad que añadió que dicho terreno formará parte de la rotonda. Sin embargo, se deberá reubicar los vehículos que se encontraban en la zona a dos predios municipales. Según la DGC, el 24 de marzo de 2025 se inició el traslado de esos vehículos.
Para Mendoza, el puente actualmente en funcionamiento presenta daños a causa de las tormentas tropicales. Recalcó que la tormenta Ágatha destruyó el acceso al puente desde el lado guatemalteco.
Un nuevo libramiento
Mientras El Salvador avanzaba con la obra, Mendoza recordó que se elaboró un estudio titulado Facilitación de Puentes Fronterizos, en el cual se destaca que lo recomendable para mejorar la conectividad entre ambos países era la creación de un libramiento de mayor extensión, con el objetivo de evitar el paso por el centro de los poblados.
Asimismo, se recomendaba —según Mendoza— ubicar el puesto fronterizo al final del libramiento. No obstante, para que ello sea posible, admitió que es necesario adquirir nuevos derechos de vía y comprar terrenos para instalar dicho puesto. Por tal razón, la construcción del libramiento se incorporó como una segunda fase del proyecto.
El problema que aqueja actualmente a los usuarios de esta frontera, según Mendoza, es la lentitud en el paso por la aduana. “Las instalaciones no son las más convenientes, y lo que sucede es que se forma una larga fila de vehículos en espera de su turno”, señaló Mendoza, quien añadió que en ocasiones se generan embotellamientos de cinco o seis kilómetros de camiones en busca de pasar.