Al oído del ministro de Finanzas Públicas

Al oído del ministro de Finanzas Públicas

Pronacom mantiene la idea de que el patrimonio cultural es superfluo e innecesario para la vida en sociedad.
08/02/2025 00:01
Fuente: Prensa Libre 

El nivel de corrupción en Guatemala es tal, que tiene sustento constitucional, por lo que su estructura está afincada en la administración pública. Para alcanzarlo, durante los últimos 70 años, hizo ineficiente al Estado a fin de que su operatividad fuera delegada a entidades privadas y sus redes, con el resultado conocido.

Se trata de una renovación urbana de necesidad pública e interés social, no de satisfacer ambiciones privadas.

Un ejemplo es el Programa Nacional de Competitividad (Pronacom) que más allá de pretender ser un “programa participativo, facilitador de los esfuerzos y alianzas interinstitucionales entre el sector público, privado, sociedad civil y academia, para hacer de Guatemala un país competitivo que genere inversión, contribuyendo a su desarrollo integral y sostenible… y la prosperidad de sus habitantes”, mediante las Asociaciones Público-Privadas (APP), hasta ahora solo generó proyectos inviables a costos inadmisibles. Entre estos, el Centro Administrativo del Estado que pretende resolver el problema de la administración pública diseminada en casas y edificios privados en la ciudad, concentrándola en edificios en el área del más valioso patrimonio industrial de Guatemala: la Estación Central del Ferrocarril.

En un alarde de ignorancia, la propuesta omite la importancia histórica de ese bien cultural integrante del Centro Cívico, protegido por la Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación e incluido en la Delimitación del Centro Histórico y los Conjuntos Históricos de la Nueva Guatemala de la Asunción. Destaca la pobre arquitectura propuesta desde el primer esbozo de 2015, hasta el último, presentado por el ministro de Finanzas Públicas, en video que circula en redes sociales: El impacto urbano será negativo con el incremento vehicular y flujo de usuarios. De manera tangencial, el plan contempla la recuperación de la vía férrea para uso de un transmetro.

El proyecto fue adversado en 2015 por el conglomerado Ciudadanos Decididos a Defender el Patrimonio Cultural de la Nación, apoyado por el Colegio de Arquitectos, la Facultad de Arquitectura (Usac) y la Asamblea de presidentes de Colegios Profesionales que, con el apoyo del Ministerio de Cultura y Deportes, generó la puesta en valor de la Antigua Estación con el proyecto: Centro Cultural Estación Central de las Artes y las Ciencias, que el 12Ag2024 presentó al presidente Bernardo Arévalo. El plan bosqueja la renovación urbana de utilidad y necesidad pública. Considera la recuperación de la vía férrea y derecho de vía para desarrollar a su largo, dentro del área metropolitana, los edificios necesarios para la administración pública, combinados con vivienda popular que incluya a los actuales invasores y otros estratos, adyacentes a las estaciones del Transmetro. Otros terrenos podrán sumarse según uso digno de las APP para parques, comercio, deporte y demás satisfactores urbanos que la ciudad no ofrece. Evidentemente esa propuesta debe ser sujeto de planificación, producto de un concurso, pues se trata de una renovación urbana de necesidad pública e interés social, no de satisfacer ambiciones privadas.

Ante el riesgo intrínseco del proyecto de Pronacom, es importante que el ministro de Finanzas Públicas, quien aparenta liderar su propuesta, conozca la contraparte mencionada, apoyada por el Ministerio de Cultura y Deportes. Insisto en la participación de ese Ministerio, pues hasta ahora no lo mencioné, pero la creación de Pronacom estuvo viciada al dejarlo fuera de su constitución, con el agravante de la salvedad que, si para el desarrollo de un proyecto interfiriera algún patrimonio cultural, habrá de ser modificada la correspondiente ley… Desconozco si ese desliz fue corregido ante nuestra oposición o si Pronacom mantiene la idea de que el patrimonio cultural es superfluo e innecesario para la vida en sociedad.

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