Embarazo y vacunas: la razón por la que la del sarampión no está indicada

Embarazo y vacunas: la razón por la que la del sarampión no está indicada

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09/04/2026 18:14
Prensa Libre
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Resumen Inteligente

La vacunación durante el embarazo es una de las principales herramientas para proteger la salud de la madre y del bebé, pero algunas vacunas como la de rubeola y sarampión no son recomendables.

Ante el brote de sarampión que afecta a 12 departamentos de Guatemala, las autoridades del Ministerio de Salud y Asistencia Social hacen un llamado urgente a revisar el esquema de vacunación y aplicarse las dosis correspondientes, aunque esta medida no aplica a las embarazadas.

En el embarazo la madre cambia su sistema inmunológico y de defensa. Si se adquieren algunas enfermedades como el sarampión en el embarazo podrían complicarse, a diferencia de tenerlas en un período sin embarazo”, dice Jessid Miranda, ginecólogo y PhD en medicina materno-fetal, quien también explica que las vacunas a nivel histórico han disminuido el impacto de enfermedades. “Después de tener agua limpia, las vacunas son el mayor avance en salud”, complementa.

Por ejemplo, la vacuna contra el virus sincitial respiratorio protege a la madre y al feto. El objetivo es proteger a ambos en los primeros meses de vida, comenta Miranda.

Es importante reconocer que existen mitos al respecto, pero las guías indican los beneficios del control prenatal y de las vacunas en esta etapa para reducir complicaciones en la madre y en su bebé; así que es una doble protección, dice Miranda.

La importancia de las vacunas en el embarazo

“La vacunación se ha practicado en el embarazo desde el inicio de las vacunas y es primordial que las embarazadas se vacunen. Existen diferentes opciones para las embarazadas, lo cual mejora las condiciones de las madres en esta etapa”, agrega.

En general, durante el embarazo se pueden administrar vacunas que contienen virus muertos, también llamados virus inactivados. Durante este período no se recomiendan las vacunas que contienen virus vivos, que es el caso de la sarampión y rubéola (SR).

Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad asociadas al sarampión, según numerosos estudios. “La fiebre y la elevación de las enzimas hepáticas también fueron más comunes entre las mujeres embarazadas con sarampión que entre las no embarazadas. Aunque estos estudios sugieren que las mujeres embarazadas con sarampión tienen más probabilidades de ser hospitalizadas”, así lo describe la investigación Lo que los profesionales de la salud obstétrica deben saber sobre el sarampión y el embarazo, del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, publicada por Wolters Kluwer Health.

El médico Miranda hace énfasis en la cita preconcepcional de la pareja, que incluye ciertos cuidados previos al embarazo. “La pareja se preocupa de la ceremonia y la fiesta y deja este aspecto hasta que salga la prueba de embarazo positiva”, indica.

Al visitar al médico y consultar cómo hacer que el embarazo sea mejor, se da una oportunidad para fortalecer a la madre, indica el médico ginecólogo.

En resumen, sí es posible vacunarse contra la influenza y recibir la vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS), la del covid y la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina (Tda), cita Mayo Clinic. Estas vacunas también ayudan a proteger al recién nacido hasta que lo puedan vacunar.

Esto es importante porque los bebés menores de un año pueden tener un mayor riesgo de enfermarse gravemente con covid-19 que los niños mayores. Además, la gripe, el virus respiratorio sincitial y la tos ferina pueden ser muy peligrosas para los bebés.

Algunas vacunas podrían producir situaciones como un leve dolor en el lugar donde se administró la vacuna o un episodio febril; estos son aspectos comunes. Una mínima población podría tener otros riesgos, agrega Miranda.

¿Qué vacunas utilizar y cuáles no durante el embarazo y lactancia materna?

El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) propone esta guía visual para reconocer qué vacunas se recomiendan a las mujeres que planean un embarazo, en la gestante y durante la lactancia materna.

Mujer que planea un embarazo

Objetivo:
Asegurar la protección vacunal óptima de la mujer.

Recomendaciones:

  • Comprobar y completar todas las vacunas propias de la edad
  • Vacunas de COVID (ARNm): se pueden aplicar en cualquier momento si están indicadas

Importante:

En caso de vacunas vivas atenuadas (como dengue, triple vírica —sarampión, rubéola y parotiditis—, varicela, fiebre amarilla y fiebre tifoidea oral), evitar la concepción durante las cuatro semanas siguientes.


Durante la gestación

Objetivo:
Asegurar las vacunas recomendadas para la protección óptima de la madre y el bebé.

Vacunas recomendadas:

  • Vacuna antigripal: en temporada gripal, en cualquier momento del embarazo
  • Vacuna frente a la tosferina (Tdpa): entre las semanas 27 y 36 (preferible entre 27 y 32)
  • Vacuna VRS: entre las semanas 24 y 36 (preferible entre 32 y 36)
  • Vacuna COVID: en cualquier momento de la gestación

Vacunas permitidas:

  • Vacunas inactivadas: se pueden administrar en cualquier momento si el riesgo lo indica

Contraindicadas:

  • Vacunas de virus vivos atenuados:
    • Dengue
    • Triple vírica (sarampión, rubéola, parotiditis)
    • Varicela
    • Gripe intranasal
    • Fiebre amarilla
    • Fiebre tifoidea oral

No recomendadas:

  • Vacuna del VPH
  • Vacuna contra el herpes zóster (inactivada)

Después del embarazo (lactancia materna)

Información general:

La lactancia materna es compatible con las vacunas de la madre, del bebé y de los convivientes.

Recomendaciones:

  • Comprobar y completar (si es necesario) todas las vacunas según la edad, incluidas las de COVID (hasta seis meses después del parto)

Consideraciones especiales:

Vacuna de la fiebre amarilla:

Si el bebé tiene menos de nueve meses:

  • Suspender la lactancia
  • Extraer y desechar la leche durante dos semanas
  • Luego reanudar la lactancia

Vacuna de la varicela:

Si aparecen lesiones cutáneas:

  • Evitar el contacto directo de estas con otras personas

Vacunación atrasada: vacuna SPR

Conozca más del esquema recomendado de vacunación para niños y adultos en el sarampión.

Primera dosis

  • Según el esquema oficial del MSPAS, debe aplicarse al cumplir un año.
  • Si no se ha recibido, debe colocarse en el primer contacto con servicios de salud.

Segunda dosis

  • Debe aplicarse a los 18 meses.
  • Si no se ha recibido, se puede administrar con un intervalo mínimo de un mes después de la primera dosis.

Otros casos

  • Si hay contacto con un caso confirmado, puede administrarse desde los 6 u 8 meses de edad o consulte con un médico.
  • Aplica desde el año de edad hasta los 15 años.
  • A partir de los 11 años, se sustituye la SPR por la SR, debido a la mayor reacción del componente contra paperas en este grupo.

Nota: En caso de viajes internacionales, se recomienda consultar con el pediatra.

Disponibilidad de la vacuna SPR en Guatemala

La vacuna puede obtenerse en los siguientes lugares:

  • Centros de Salud de la República
    Horario: lunes a viernes, de 7 a 15 horas
    (La disponibilidad puede variar)
  • Centros de Atención Permanente (CAP)
    Horario: lunes a domingo, de 8 a 21 horas
  • IGSS (únicamente para afiliados)
  • Jornadas de vacunación
  • Clínicas o médicos privados
    Costo estimado por dosis: desde Q250

El proyecto ALMA (Asistente de Logística Médica Automatizada)ha puesto a disposición un número de WhatsApp para que las personas puedan ubicar el punto más cercano donde recibir la vacuna: 2339-9810. También se puede llamar al número 1582 para obtener esta información.

Con información de Tusalud.com.gt , de ALMA y la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas (AGEI) y Prensa Libre Radio.

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