Inmigrantes ilegales en EUA son refugiados climáticos

Inmigrantes ilegales en EUA son refugiados climáticos

Hace unos días se llevó a cabo una gira en Candelaria de parte de Asazgua y Guatecaña, para apoyar a las comunidades Xinco Marino Costero.
05/04/2025 00:02
Fuente: Prensa Libre 

Hace unas semanas llevé un taller sobre Pérdidas y Daños en América Latina, impartido por la Organización Climate Tracker. El concepto de pérdidas y daños que ocasiona el cambio climático no fue nuevo para mí, pero me ayudó a clarificar que muchas veces no se trata solo de pérdidas humanas, o materiales, sino también se pierden elementos culturales. Es por ello que muchos inmigrantes que llegan al norte de forma ilegal jamás debieran ser tildados como “criminales”. Se les debe simplemente catalogar como “refugiados climáticos”, pues pierden su tierra, siembras y costumbres.

Esta limpieza contribuye a restaurar la biodiversidad en este territorio denominado “La Isla”.

Lo cierto es que conocemos las dramáticas historias sobre pérdidas y daños gracias a los relatos humanos que narran la afectación propia. Un claro ejemplo de esta crisis es la familia de Manuel Gómez, un pescador de la comunidad del lado de La Curbina, por Monterrico, cerca de la playa Hawaii, en la costa sur de Guatemala. En noviembre de 2020, el huracán Eta, seguido inmediatamente por Iota, devastó su comunidad. Manuel y su familia perdieron su casa, que fue arrastrada por la crecida del río, así como su lancha y redes de pesca. Con las oportunidades destruidas, Manuel se vio forzado a emigrar a los Estados Unidos, convirtiéndose en un refugiado climático.

Manuel Díaz, de la comunidad xinca, aldea el Pumpo, de la Costa Sur, es otro pescador artesanal que está perdiendo ingresos y su forma de vida, por la falta de peces en las lagunas. Otro comunitario xinca es Víctor Ochoa, quien me aseguró que han sufrido golpes muy fuertes en su economía, afectando su agricultura, pesca y ganadería. Ochoa reitera que las lluvias se han vuelto más copiosas y llegan a producir inundaciones, provocando pérdidas humanas, de animales de corral y devastación en sus siembras, y en los pozos artesanales les falta el agua dulce.

Otro caso es el de la familia Pérez, en la comunidad xinca de la Costa Sur. La pesca, su principal fuente de ingresos, ha colapsado, debido al calentamiento del océano y las lagunas donde pescan. Con la acidificación del agua se ha reducido la cantidad de peces disponibles. Antes, la familia Pérez podía capturar suficiente producto para vender y alimentar a sus hijos, pero ahora las capturas han disminuido en más del 80%. Ante esta crisis, dos de sus hijos mayores han emigrado al norte, y añadió: “Hace unos cinco años agarrábamos 50 libras de peces, y ahora apenas agarramos 10 o 20 libras”.

Sin embargo, hay historias positivas que nos brindan esperanza. Hace unos días se llevó a cabo una gira en Candelaria, de parte de la Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua) y Guatecaña, para apoyar a juntas comunales de las comunidades Xinco Marino Costero, con el fin de rehabilitar y limpiar los ríos que vienen a desembocar al canal de Chiquimulilla y a diferentes lagunas de alto interés para las comunidades locales. Ha sido coordinado por ingenios azucareros como Magdalena, Santa Ana y San Diego, con el acompañamiento del Instituto de Cambio Climático (ICC), y de Comundich como brazo técnico de las juntas comunales. Esta limpieza contribuye a restaurar la biodiversidad en este territorio denominado La Isla. Buscan conservar el ecosistema buscando un equilibrio, y mencionan que el trabajo conjunto se ha dado gracias al diálogo que trae disciplina, transparencia y compromiso entre las comunidades marino-costeras y la industria azucarera. Estas alianzas son útiles y pueden redundar en disminuir los problemas que afectan a las comunidades.

Hoy, vea Bosque Modelo Los Altos en el Occidente de Guatemala, a través de Los Secretos Mejor Guardados, otra iniciativa que también merece mi respeto. 9:30 pm, por Guatevisión.