Época de lluvia en Guatemala: ¿Cómo afectará el fenómeno de El Niño en 2026?
El fenómeno de El Niño 2026 provocará menos lluvias, altas temperaturas y riesgos para la agricultura durante la época lluviosa en Guatemala.
El departamento de Investigación y Servicios Meteorológicos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), informó recientemente que el fenómeno de El Niño incluirá en la época de lluvias en Guatemala en 2026, mayo-octubre, con efectos directos en el clima, la agricultura y la seguridad alimentaria.
Este fenómeno climático, en Guatemala, se caracteriza por la disminución de lluvias, el aumento de días secos consecutivos, altas temperaturas, baja nubosidad y niveles elevados de radiación solar, condiciones que favorecen la aparición de sequías, de acuerdo con información de la FAO.
Según los pronósticos del Insivumeh, el fenómeno comenzaría a manifestarse en mayo y se mantendría durante junio y julio, afectando el comportamiento normal de las precipitaciones.
Boletín Especial
— INSIVUMEH (@insivumehgt) April 15, 2026
Inicio de Época Lluviosa
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¿Qué es el ENOS y cómo se relaciona con El Niño?
El ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) es un sistema climático que describe las variaciones de temperatura en el océano Pacífico ecuatorial y los cambios en la atmósfera que influyen en el clima global.
Este sistema tiene tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra. En el caso de El Niño, se produce un calentamiento anómalo del océano Pacífico, lo que altera los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Tal como lo informa el Instituto Privado de Investigación Climática (ICC), la probabilidad del fenómeno de El Niño en 2026, analizada de forma trimestral, indica que comenzaría a fortalecerse entre abril y concluiría en octubre.

Inicio anticipado de la temporada lluviosa
Aunque la temporada de lluvias en Guatemala suele iniciar en mayo, para este 2026, según lo indica el boletín del Insivumeh, podría adelantarse a la segunda semana de abril en algunas regiones, marcando un cambio relevante en el patrón climático nacional.
Sin embargo, este inicio temprano no garantiza lluvias constantes, detalla el informe del instituto. Entre julio y agosto se prevén déficits de precipitación en todo el país, con niveles por debajo del promedio.
De acuerdo con una publicación de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) Derivado de las condiciones climáticas del fenómeno El Niño, se conocen los siguientes efectos:
- Temperaturas altas previas a la época lluviosa.
- Canículas severas.
- Déficit o excesos de lluvias en las vertientes del Caribe y Pacífico.
- Irregularidad en el establecimiento, distribución y culminación de la temporada.
Canícula más prolongada y efectos en la agricultura
El fortalecimiento del fenómeno El Niño provocará una canícula más intensa y prolongada, caracterizada por la disminución de lluvias y el aumento de temperaturas, según lo ha explicado la Conred en años pasados.
De acuerdo con el informe del Insivumeh sobre la Época Lluviosa 2026, la canícula afectará de forma diferenciada a las regiones de Guatemala.
La canícula 2026 en Guatemala podría extenderse entre 4 y 10 semanas, según la región, lo que evidencia un período más prolongado e irregular dentro de la temporada lluviosa.
En términos generales así podrían ser:
- En regiones como Occidente, Valles de Oriente y Bocacosta, la canícula iniciaría entre finales de junio y la segunda semana de julio, y se prolongaría hasta finales de agosto, con una duración aproximada de 6 a 8 semanas.
- En la Franja Transversal del Norte y el Caribe, el período seco sería más corto, con una duración estimada de 4 a 6 semanas.
- En el Pacífico, donde se prevé uno de los episodios más largos, la canícula podría extenderse hasta inicios de septiembre, alcanzando hasta 8 o incluso 10 semanas.
- En Petén y el Altiplano Central, se esperan duraciones intermedias de entre 5 y 7 semanas.

El especialista en meteorología aplicada, Walter Bardales Espinosa, señala que estos eventos incrementan la probabilidad de pérdidas agrícolas, especialmente en cultivos de subsistencia, debido al déficit hídrico.
Guatemala cuenta con ocho regiones climáticas definidas; sin embargo, durante eventos de El Niño, estas pueden reducirse a cuatro, lo que evidencia una alteración significativa en la distribución de lluvias a nivel nacional, de acuerdo con análisis de Agua Consulta.
Un antecedente reciente ocurrió entre mayo de 2023 y marzo de 2024, cuando el fenómeno afectó más de 72 mil hectáreas de cultivos, según datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA).
Condiciones recientes y contraste con La Niña
De acuerdo con el climatólogo Alejandro Barillas, del Insivumeh, durante 2025 prevalecieron condiciones neutras, con temperaturas del mar dentro de los rangos normales y sin anomalías significativas.
En contraste, el fenómeno de La Niña genera temperaturas oceánicas más frías, acompañadas de lluvias intensas y niveles por encima del promedio.
¿Qué es el fenómeno de El Niño y por qué preocupa?
Según la FAO, el fenómeno de El Niño es un evento climático natural en el que las aguas del océano Pacífico se calientan de forma anómala, alterando los patrones meteorológicos a nivel global.
Este fenómeno se presenta cada dos a siete años y puede durar entre nueve y doce meses. Su desarrollo permite anticipar sus efectos, pero también representa riesgos significativos para la seguridad alimentaria.
En síntesis, en Guatemala el fenómeno de El Niño 2026 podría traducirse en un invierno irregular, con lluvias anticipadas pero poco constantes, una canícula prolongada y mayores riesgos para la producción agrícola.
Impactos globales del fenómeno
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la FAO, El Niño provoca cambios en los patrones de temperatura y precipitación a nivel mundial:
- En América Latina y el Caribe, especialmente en Centroamérica, provoca déficit de lluvias, impactando cultivos clave como el maíz en el Corredor Seco.
- Países de Asia y Oceanía registran sequías y calor extremo.
- En América del Sur y África oriental aumentan las lluvias, mientras otras regiones enfrentan condiciones secas.
Ante este escenario, expertos coinciden en la importancia de implementar medidas preventivas para reducir el impacto en los cultivos y garantizar la disponibilidad de alimentos, según coinciden reportes del Insivumeh, la FAO y la OMM.