Té de jacaranda: beneficios, propiedades y la mejor forma de prepararlo

Té de jacaranda: beneficios, propiedades y la mejor forma de prepararlo

Científicos señalan que las infusiones o el té elaborado con hojas, flores, corteza o raíz del árbol de jacaranda podrían tener propiedades curativas e incluso ayudar en la prevención del cáncer.
05/03/2025 15:05
Fuente: Prensa Libre 

Desde sus flores hasta sus raíces, el árbol de jacaranda posee propiedades curativas, según estudios científicos. Más que un árbol ornamental, la jacaranda ofrece múltiples beneficios para la salud, como mejorar la función intestinal, prevenir la obesidad e incluso contribuir en la prevención del cáncer.

Los beneficios de este árbol van más allá de embellecer los espacios urbanos o purificar el aire. Estudios científicos realizados por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indican que el consumo de sus hojas, raíces, corteza o flores en infusión podría aportar grandes beneficios a la salud, aliviar patologías comunes y ser un apoyo en la prevención de enfermedades degenerativas.

Su capacidad de adaptación al ecosistema le permite crecer en distintos países, lo que representa una oportunidad para aprovechar sus propiedades.

Aunque sus flores aparecen en dos épocas del año—primavera y otoño—, otras partes del árbol, como la corteza y las hojas, también poseen propiedades curativas.

Beneficios del té o infusiones de jacaranda

Los avances en la medicina natural han demostrado los beneficios que las infusiones y tés aportan a la salud. Según la Revista Digital Universitaria de la UNAM, la flor de jacaranda, reconocida por su color lila azulado, contiene antocianinas, pigmentos naturales con propiedades antioxidantes que contribuyen a mejorar la microflora intestinal y estimular el sistema inmunológico.

Además, el árbol de jacaranda posee compuestos químicos como alcaloides, flavonoides, triterpenoides, saponinas y compuestos fenólicos, que le otorgan propiedades antiinflamatorias, analgésicas, antioxidantes, antimicrobianas e inmunomoduladoras.

Sus beneficios también incluyen la prevención de la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Incluso podrían tener efectos anticancerígenos, antivirales y antiinflamatorios.

Su alto contenido de prebióticos contribuye a mejorar la salud intestinal, mientras que sus propiedades antioxidantes ayudan a retrasar el envejecimiento celular.

El consumo de sus infusiones también posee efectos antiinflamatorios que benefician el sistema muscular y estimulan el sistema inmunológico gracias a su acción antiviral.

Además, su consumo contribuye a regular la presión arterial y a retrasar el deterioro neuronal asociado con la edad.

También se ha demostrado que puede prevenir enfermedades cardiovasculares, proteger el tracto digestivo y reducir el riesgo de padecer úlceras o incluso cáncer.

Los estudios médicos revelan que las flores y hojas de la jacaranda ayudan a combatir enfermedades intestinales como la amebiasis, causada por el parásito Entamoeba histolytica, lo que provoca diarrea, dolor de estómago y cansancio.

Sus infusiones pueden evitan la acumulación de grasa en las arterias, reduciendo el riesgo de enfermedades del corazón.

¿Cómo se prepara?

El Manual de Plantas Medicinales del Altiplano de Guatemala recomienda consumir la jacaranda en infusión o tintura:

Infusión: Se hierven cinco flores o una cucharada de hojas en una taza de agua. Se recomienda beber una taza antes de cada comida durante 21 días.

Tintura: Se toman cinco gotas en un vaso de agua, tres veces al día, antes de cada comida, también durante 21 días.

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