Guatemala, un refugio clave para millones de aves migratorias en la ruta de Mesoamérica
Durante la primavera del hemisferio norte, millones de aves migratorias regresan a los bosques y parques urbanos de Norteamérica, después de que el invierno las obliga a recorrer grandes distancias por el continente. En esa migración, Mesoamérica es un paso obligado. Guatemala ocupa un lugar importante en ese ciclo migratorio debido a la función que cumple […]
Durante la primavera del hemisferio norte, millones de aves migratorias regresan a los bosques y parques urbanos de Norteamérica, después de que el invierno las obliga a recorrer grandes distancias por el continente. En esa migración, Mesoamérica es un paso obligado.
Guatemala ocupa un lugar importante en ese ciclo migratorio debido a la función que cumple la Reserva de la Biósfera Maya.
Según un estudio de la Wildlife Conservation Society (WCS), la supervivencia de estas aves depende, en gran medida, de las condiciones de los bosques de Mesoamérica, meses antes de que los ejemplares regresen a sus zonas de reproducción en Norteamérica.

GUATEMALA, PARTE DE UNA RUTA CLAVE
La WCS indica que la Selva Maya de Guatemala forma parte del Corredor Biocultural Gran Selva Maya, que conecta México, Guatemala y Belice; dicho territorio funciona como un espacio fundamental para distintas especies migratorias durante el invierno y sus desplazamientos.
La importancia de estos bosques también se extiende hacia otros puntos del continente, por lo que la WCS explicó que las mismas aves que dependen de la Selva Maya durante el invierno y la migración llegan posteriormente a los bosques de los Apalaches, en Carolina del Norte, donde pasan la temporada reproductiva.
La conexión alcanza incluso espacios urbanos de Estados Unidos y, según la organización, el regreso de estas aves puede observarse en paisajes forestales del este estadounidense y Canadá, así como en parques dentro y alrededor de Nueva York, incluido Central Park.
¿QUÉ ESPECIES UTILIZAN LA SELVA MAYA?
La WCS señala que varias especies encuentran en la Selva Maya un espacio esencial para sobrevivir durante los meses de invierno y migración.
Entre ellas se encuentran el zorzal del bosque (Wood Thrush), el chipe de Kentucky (Kentucky Warbler), el chipe alas azules (Blue-winged Warbler) y la reinita de magnolia (Magnolia Warbler).
La WCS también indicó que los zorzales del bosque y los chipes de Kentucky ya están regresando a áreas restauradas de la Selva Maya, donde buscan alimento entre la hojarasca bajo nuevos doseles forestales.
Este regreso, de acuerdo con la organización, evidencia la conexión entre la recuperación de los bosques en Guatemala y la presencia posterior de estas especies en otros territorios del continente.

UN BOSQUE BAJO PRESIÓN
Pese a su importancia para las aves migratorias, la Selva Maya enfrenta distintas amenazas.
Según la WCS, el bosque está gravemente amenazado por la ganadería ilegal, los incendios forestales y el cambio de uso del suelo, por lo que estas presiones han provocado el reemplazo de cobertura forestal por pastizales, además de degradación de los suelos y alteraciones en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas.
La organización advierte que la pérdida de este bosque también tendría consecuencias para las aves que comparten estos territorios a lo largo de sus rutas migratorias.
RESTAURAR EL BOSQUE TAMBIÉN AYUDA A LAS AVES
La WCS señala que la Selva Maya también muestra cómo las tendencias de deforestación pueden revertirse cuando las comunidades participan en los esfuerzos de conservación.
Las comunidades locales y organizaciones aliadas, en coordinación con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), impulsan acciones de restauración que incluyen la recuperación de áreas degradadas, la protección del bosque que permanece en pie y la creación de empleos relacionados con la restauración.
La WCS sostiene que los primeros resultados ya son visibles, resaltando que cuando se fortalece la gobernanza local, el bosque puede recuperarse y las aves regresar.
Este es el Santuario Municipal de Aves de Tecojate declarado este año en Nueva Concepción, Escuintla
GUATEMALA EN EL MAPA GLOBAL DE LA CONSERVACIÓN
La importancia de Guatemala también fue destacada durante el Global Big Day, evento mundial de observación de aves liderado por el Laboratorio de Ornitología de Cornell, el cual se celebra en mayo.
De acuerdo con la WCS, este año el evento tuvo especial atención en dos “paisajes hermanos”, siendo la Selva Maya de Guatemala y los bosques Blue Ridge de los Apalaches en Carolina del Norte, territorios conectados por las aves migratorias que los utilizan en distintas etapas de su ciclo.
Dragoncito de Jalapa: la especie amenazada que solo existe en Guatemala
Guatemala se perfiló como una sede, además de una experiencia de campo en la Ruta Carmelita, donde observadores de aves, científicos, integrantes de comunidades y tomadores de decisión visitan sitios de restauración y Puerto Arturo, un ecosistema de humedales manejado por la comunidad.
La WCS también destaca que esta conexión entre territorios muestra que la conservación de los bosques guatemaltecos no es únicamente un asunto local y que la recuperación de la Selva Maya puede reflejarse meses después en otros puntos del continente donde regresan las mismas aves migratorias.