Las frutas exóticas guatemaltecas que proyectan crecer sus ventas al mundo en 2025

Las frutas exóticas guatemaltecas que proyectan crecer sus ventas al mundo en 2025

Se trata de una categoría de alimentos con beneficios excepcionales para la salud debido a su alta concentración de antioxidantes, una tendencia que ya aprovechan exportadores de Guatemala.
13/02/2025 06:00
Fuente: Prensa Libre 

“Los ‘superfoods’ han ganado protagonismo con productos como la moringa procesada, los berries y diversas especias, entre ellas la pimienta, cada vez más utilizadas en dietas saludables por sus beneficios nutricionales”.

Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado Jacobo Peters, jefe de la Unidad de Inteligencia de Mercados de Agexport, al analizar oportunidades

Además, para el experto existe una “creciente demanda de productos exóticos como el rambútan, que, aunque no es un cultivo tradicional guatemalteco, se ha beneficiado del auge de los superfoods, las dietas conscientes, la sostenibilidad y la indulgencia en la alimentación. Estas tendencias han abierto nichos estratégicos para posicionar productos guatemaltecos con alto valor en el mercado internacional”.

Según Cleeveland Clinic aunque los superalimentos no son una categoría de alimentos reconocida desde el punto de vista nutricional, se les califica como alimentos con beneficios excepcionales para la salud debido a su alta concentración de antioxidantes, minerales y vitaminas y se recomienda obtener estos nutrientes de fuentes naturales en lugar de suplementos.

Este es un extracto de la conversación que tuvo Peters con Guatemala No Se Detiene y Guatevisión.

¿Cuáles son esos productos clave que Guatemala destaca para este 2025 en ese mercado internacional?

Podemos mencionar los tomates, el chile pimiento y diversas especias como el cardamomo y la pimienta gorda. También sobresalen las legumbres, algunas variedades de lechugas, el repollo y las coles de Bruselas. Guatemala, gracias a su diversidad de microclimas, puede ofrecer una amplia gama de productos a lo largo de todo el país, incluyendo papaya, mango, rambután y lichi.

Además de frutas y hortalizas, el sector de las especias y la agroindustria también son importantes, ya que permiten procesar estos productos para darles valor agregado. Tenemos el ejemplo de la extracción de aceites esenciales o la producción de conservas con productos nacionales como el palmito y el elotillo, que tienen gran demanda en el mercado nostálgico en distintos países. No se trata únicamente de Estados Unidos, sino de mercados como Alemania y Canadá, que cuentan con una diversidad cultural significativa y, sin duda, con población guatemalteca que busca estos productos para mantener un vínculo con su país de origen.

El aguacate también se consolida como un producto clave, especialmente por su aporte de grasas naturales en dietas como la keto, junto con otras opciones como las nueces y diversos productos nostálgicos. En este último grupo, muchas personas piensan en alimentos tradicionales como los chuchitos, los tamales o los palmitos. Sin embargo, también existen iniciativas enfocadas en la exportación de productos como el jocote marañón, cuyo procesamiento final se realiza en el país de destino, donde se extrae la semilla para producir nueces.

Y los productos agrícolas diferenciados, como el cacao sucedáneo y el carbón vegetal, representan oportunidades importantes. En particular, el carbón vegetal cobra relevancia ante las regulaciones europeas que promueven el uso de energía limpia y sostenible. Se prevé que estas normativas se refuercen en los próximos años, lo que podría convertir a Guatemala y la región en proveedores estratégicos de este recurso.

¿Cuáles serían esos países, si nos puedes mencionar?

En 2024, Guatemala exportó a más de 196 países. Dentro de estos mercados, sobresalen Estados Unidos y el Caribe, una región que muchas veces no se considera como un destino clave, pero que, en conjunto, representa un mercado atractivo debido a la cantidad de islas y su demanda de productos agrícolas. Centroamérica también se mantiene como un socio comercial fuerte, con países como El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana entre los principales destinos de exportación.

Además, Guatemala está expandiendo su presencia en Sudamérica, con mercados emergentes como Chile, Argentina, Perú, Bolivia y Colombia, que están aumentando su demanda de productos agrícolas y agroindustriales, como el látex. La Unión Europea, con sus 27 países, sigue siendo un socio estratégico, pero también se están explorando nuevos horizontes.

En Medio Oriente, Guatemala ha logrado un posicionamiento importante en la exportación de cardamomo, pimienta, especias y algunos commodities, como el azúcar y el café. Por otro lado, en los mercados asiáticos, el consumo de frutas frescas es considerado un lujo, con casos como la subasta de mangos que alcanzan precios de hasta US$500 por unidad. Gracias a su calidad y capacidad productiva, Guatemala tiene el potencial de llegar a todos estos mercados.

¿Qué es lo que caracteriza los productos de Guatemala para el mundo en el 2025?

Guatemala no solo es un productor de bienes agrícolas básicos o commodities, como suele considerarse, sino que también tiene la capacidad de generar productos de alto valor agregado, como frutas exóticas, con altos estándares de calidad y que cumplen incluso con las normas fitosanitarias de los países más exigentes.

Una de las mejores noticias que hemos recibido este año ha sido la admisibilidad del aguacate Hass en Estados Unidos. Ya sabemos de algunos guatemaltecos que han exportado aguacate previamente procesado. Por ello, para 2025, la innovación, la calidad, la inocuidad y la diversificación serán pilares fundamentales para el productor guatemalteco, así como para la industria agrícola y agroindustrial, con el fin de posicionarse en el mercado internacional tanto con productos frescos como procesados.

¿Cómo hacen para explorar esos nuevos mercados?

Partimos con la identificación de una necesidad. Una vez determinado el producto con potencial, se desarrolla una propuesta de valor específica para el mercado objetivo.

Por ejemplo, las flores de corte son un producto que se transporta principalmente por vía aérea, lo que facilita su llegada a cualquier parte del mundo. Esto permite identificar qué países demandan claveles, lirios o rosas, así como la producción de follaje verde, como el eucalipto, utilizado en bodas, eventos y otras celebraciones.

Cada producto posee características particulares que determinan su mercado ideal. Lo más importante es identificar no solo los mercados con capacidad de absorber la oferta internacional, sino también aquellos dispuestos a pagar por la calidad, las certificaciones exigidas y el valor agregado.

¿Qué productos guatemaltecos podrían sorprender al mercado internacional en este año?

Entre los productos con alto potencial tenemos el chocolate y el cacao. Existen sólidas iniciativas tanto del sector privado como del público para posicionar a Guatemala como un productor de alta calidad en este rubro.

Otro sector en crecimiento es el de las flores de corte, donde se observa una importante inversión extranjera en la construcción de invernaderos y el desarrollo de variedades con gran demanda en el mercado internacional, tanto por su valor económico como por su atractivo comercial.

¿Cuáles son esas zonas del país que ahorita están tomando mucho auge?

Todos los departamentos de Guatemala son económicamente activos y tienen una fuerte presencia tanto en el ámbito productivo como en la generación de oportunidades laborales. Sin duda, Izabal, Zacapa, Suchitepéquez, Escuintla, Petén e incluso el departamento de Guatemala destacan como las principales regiones que no solo producen, sino que también logran posicionar sus productos en el mercado internacional.

La admisibilidad y la accesibilidad juegan un papel clave en la comercialización. Por ejemplo, Chimaltenango es una de las regiones con mejor conectividad y cuenta con infraestructura adecuada, terrenos óptimos y mano de obra calificada para la producción de bienes con alta demanda a nivel global.

¿Cómo pueden los empresarios y los productores guatemaltecos prepararse para aprovechar estas oportunidades?

El primer paso es la adopción de tecnología e innovación. Se habla mucho sobre la agricultura 4.0 e incluso sobre la agricultura 5.0, que enfatiza la precisión, la puntualidad y la eficiencia en los procesos productivos. Gracias a la inteligencia artificial, es posible monitorear el nivel de hidratación de los cultivos o determinar el momento óptimo de cosecha con base en las emisiones de dióxido de carbono, lo que permite una gestión más eficiente.

Otro punto clave es la búsqueda de alianzas estratégicas. Existen países como Japón que exigen altos estándares de calidad y buscan oportunidades para producir insumos agrícolas en el extranjero. Atraer inversiones de estos mercados no solo permitiría fortalecer la infraestructura productiva, sino también facilitar la implementación de tecnologías avanzadas para mejorar la productividad y la competitividad del sector.

De acuerdo con Forbes, para 2050 la producción agrícola a nivel mundial deberá aumentar en un 70% para satisfacer la demanda de una población en crecimiento. En este contexto hay que adoptar estrategias que mejoren la eficiencia, como la agricultura vertical y la agricultura de kilómetro cero, que acercan la producción a las comunidades, reducen emisiones de carbono y optimizan el uso de recursos como agua y fertilizantes.

En definitiva, la clave está en la inversión para incrementar la eficiencia y productividad del sector, además de la implementación de nuevas soluciones para mitigar plagas, reducir el uso de pesticidas y desarrollar cultivos más resistentes a los cambios climáticos. Todo esto permitirá a Guatemala consolidarse como un actor competitivo en el mercado internacional.

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