La guerra ha iniciado

La guerra ha iniciado

Ha iniciado una nueva etapa mundial de mucho peligro: una carrera armamentista que es solo una extensión de una nueva forma de hacer la guerra.
09/03/2025 00:01
Fuente: Prensa Libre 

En el 2005, Rupert Smith, general británico retirado, escribió: “La guerra ya no existe… la guerra tal y como la entiende la mayoría de los combatientes, la guerra como contienda en un campo de batalla entre hombres y maquinaria, la guerra como gran acontecimiento decisivo en una disputa de asuntos internacionales, esa guerra ya no existe”. El pasado jueves 6 de marzo, el primer ministro de Polonia dijo: “Europa debe entrar en una carrera armamentista con Rusia… y ganarla”.


¡Dos décadas! Fue el período de tiempo entre el llamado “final de la guerra convencional”, de acuerdo a Smith, y el regreso a la carrera armamentista cuya última experiencia europea se dio entre 1894, cuando se hizo público el texto de la convención militar franco–rusa que inició una carrera armamentista y que culminó con la Primera Guerra Mundial en 1914. ¡Dos décadas! El período que transcurrió esa carrera cuya gota que derramó el vaso fue el asesinato del archiduque del Imperio austro-húngaro Francisco Fernando. Cualquier otro evento pudo darse que la guerra era inevitable y una carrera armamentista solo cuenta con dicho desenlace. En otras palabras, es una parte más de la guerra que ya ha iniciado.

Estamos viendo el inicio de la guerra global: permanente y asimétrica.


Durante el período de la Guerra Fría, entre 1947 y 1991, la evolución del sistema de Bretton–Woods, la mejora en las comunicaciones y el desarrollo tecnológico al servicio, en gran parte, de esa contienda ideológica desembocó en una serie de avances en la década de los 90 del siglo pasado y los primeros años del siglo XXI, que fue lo que llevó precisamente a Smith a declarar que la guerra convencional dejó de existir. Ahora el gran salto cualitativo de la tecnología de la información y la inteligencia artificial se pondrá al servicio de lo que Jorge Verstrynge (2004) amenazó y José A. Brandariz y Jaime Pastor (2005) advirtieron hace ¡dos décadas! Estamos viendo el inicio de la guerra global: permanente y asimétrica.


No hacen falta dos décadas para que veamos el iceberg completo, pueda que sea menos o más, pero conforme usted lee estas líneas, estimado lector, el mundo que conocemos ha dejado de existir. Los líderes de Europa, no aquellos que solo hacen bulto en Occidente, sino aquellos que entienden el peligro de la ausencia de Estados Unidos como garante de la seguridad en el Viejo Continente, que son los jefes de gobierno como Tusk, de los países de Europa del Este, quienes saben muy bien lo que fue vivir bajo la llamada cortina de hierro soviética y ser explotados en su momento tanto de los imperios europeos de Occidente, pero principalmente del imperio euro–asiático de Rusia. Son esos los líderes que entienden hoy que han cruzado el Rubicón y alea iacta est… la suerte está echada.
La Unión Europea está despertando de su irresponsabilidad en no materializar un ejército europeo, fallando desde 1950 con el intento de crear la Comunidad de Defensa Europea y pasando por los tratados de Roma (1957), Maastricht (1992) y Lisboa (2007) y los intentos de seguridad y defensa desde la Operación Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR, sigla en francés, de 1996) hasta la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC, de 1999). Hoy es el momento de salir del marco de seguridad de la Otán, que funcionó desde 1949. Serán los presidentes y primeros ministros de Europa del Este quienes logren lo que sus pares occidentales no hicieron y enfrenten las amenazas que ellos muy bien conocen que no solo es Rusia, sino otras potencias que no son repúblicas democráticas. Lamentablemente, estimado lector, no se viene la tercera guerra mundial, espero siempre equivocarme, pero se viene algo peor.