NYT asegura en publicación que magistrada Blanca Alfaro habría denunciado a EE. UU. supuestos sobornos de Miguel Martínez

NYT asegura en publicación que magistrada Blanca Alfaro habría denunciado a EE. UU. supuestos sobornos de Miguel Martínez

Una publicación de The New York Times señala que una magistrada del TSE habría denunciado en la embajada de EE. UU. un intento de soborno por parte de Miguel Martínez, allegado del presidente Alejandro Giammattei.
22/06/2023 21:58
Fuente: Prensa Libre 

A tres días de las elecciones generales 2023 en Guatemala, el diario estadounidense The New York Times publicó el reportaje titulado “En esta elección, algunos candidatos perdieron antes de emitir un solo voto”, en el que relata el caso de una supuesta denuncia de una magistrada del Tribunal Supremo Electoral (TSE) respecto a un intento de soborno por parte de allegados del presidente Alejandro Giammattei.

De acuerdo con la publicación del diario neoyorquino, una magistrada guatemalteca entró a una reunión en la embajada de EE. UU. acreditada en el país y sacó una gran cantidad de dinero en efectivo que, según dijo, era un soborno de uno de los aliados más cercanos del presidente Alejandro Giammattei. No se especifica la fecha de la supuesta reunión.

El reportaje señala que se trataba de la magistrada Blanca Alfaro, quien afirmó que le habían dado el dinero para ganar influencia sobre el TSE, según un funcionario estadounidense informado sobre el encuentro y una persona que estuvo presente y solicitó el anonimato para discutir los detalles de una reunión privada.

“Los diplomáticos estadounidenses se sorprendieron por el descaro del episodio, pero no por las acusaciones. En el clima político volátil que consume a Guatemala en el período previo a las elecciones presidenciales del domingo, ha habido una constante: un ritmo constante de ataques a las instituciones democráticas por parte de quienes están en el poder”, refiere el reportaje.

La nota agrega que “en un país que ha pasado de ser un escenario para erradicar la corrupción a uno donde docenas de funcionarios anticorrupción se han visto obligados a exiliarse, la primera ronda de votación se tratará tanto de quién no está en la boleta como de quién está”.

Agrega que el TSE “ha descalificado a todos los candidatos serios en la contienda que podrían desafiar el statu quo, que encarna el presidente Alejandro Giammattei, un conservador al que los críticos acusan de empujar al país hacia la autocracia y al que se le prohíbe postularse para otro mandato”.

Refiere que los principales candidatos restantes “son personas con vínculos con algún segmento de la élite política o económica” y que junto a sus nombres en la papeleta habrá varias casillas en blanco, que representan a cuatro candidatos excluidos del proceso por la autoridad electoral.

The Times agrega que Alfaro les dijo a los funcionarios estadounidenses que había recibido el soborno de Miguel Martínez, un hombre de confianza cercano de Giammattei y un funcionario clave de su partido, dijo la persona que asistió a la reunión y el funcionario estadounidense.

“Dijo que el dinero que llevaba consigo ascendía a 50 mil quetzales guatemaltecos (el equivalente a más de US$6 mil)”, según la persona que estuvo presente.

The Times no ha fundamentado la afirmación de la jueza Alfaro de que fue sobornada. En una entrevista, la Sra. Alfaro negó haber ido a la embajada y haber hecho la acusación”, continúa la nota.

“No tengo ninguna relación con Miguel Martínez”, le dijo a The New York Times. “Dudo que se puedan traer 50.000 quetzales a la embajada porque pasas por tantas medidas de seguridad”.

La publicación también dice que Martínez negó haber sobornado a Alfaro y que dijo que nunca se había reunido con ella; además, aseguró que estaba al tanto de un esfuerzo de personas que no pudieron participar en las elecciones “para involucrarme en alguna situación legal” con la Embajada de Estados Unidos.

“Ahora nos estamos dando cuenta de que esa es la situación legal en la que me están tratando de involucrar”, dijo Martínez, “para afectar el proceso electoral que se está llevando a cabo de manera limpia y democrática”.

Más tarde, Martínez le dijo a periodistas que The Times pronto publicaría un relato de la visita de Alfaro a la embajada en un comunicado en video y que circuló ampliamente en las redes sociales. “Esto es algo malicioso que quieren hacer para desestabilizar las elecciones”, dijo Martínez en el video.

Martínez cuestionó que de ser verdad lo de la denuncia por qué la embajada de EE. UU. no denunció el hecho en el Ministerio Público (MP).

“Ahí la pregunta sería por qué la embajada americana no fue a hacer la denuncia correspondiente al Ministerio Público o están tratando de desestabilizar las elecciones ahora, por qué sacarlo en estos momentos, es más quiero contarles que la magistrada Alfaro, quien fue entrevistada también por el mismo medio, en sus declaraciones dice y niega rotundamente lo que ellos están diciendo, yo niego rotundamente, y quiero decirle al pueblo de Guatemala que no se deje sorprender”, dijo Martínez.

Agregó que “esto no se vale, que gente que está fuera que no ha podido participar porque no tienen los derechos legales para hacerlo quiera hoy venir a desestabilizar no se vale”.

Dijo que tiene las pruebas en audios, en los que niegan lo que el medio publicó.

El reportaje también recoge la respuesta de una portavoz del Departamento de Estado, Christina Tilghman, sobre la supuesta denuncia de Alfaro y señaló que “no confirmamos la existencia de supuestas reuniones ni discutimos el contenido de las discusiones diplomáticas”.

Tilghman le dijo a The Times que cada vez que el gobierno estadounidense recibe denuncias de corrupción que “cumplen con los requisitos probatorios conforme a las leyes y reglamentos de los Estados Unidos”, impone sanciones o castiga a los involucrados.

El reportaje señala que las acciones del TSE han llevado a grupos de derechos civilesa cuestionar si la contienda presidencial del domingo puede considerarse libre y justa.

Dice que, aunque de diferentes trasfondos ideológicos, al menos tres de los candidatos excluidos fueron vistos como inquietantes para el establecimiento político de Guatemala.

Uno de ellos, Carlos Pineda, quien se posicionó como un empresario outsider y usó TikTok para convertirse en uno de los favoritos en las encuestas.

Otra candidata prohibida, Thelma Cabrera, es una izquierdista de una familia maya mam que intenta organizar a los pueblos indígenas de Guatemala, que representan aproximadamente la mitad de la población, en una fuerza política unificada.

Un tercero, Roberto Arzú, es un vástago derechista de una familia política que se había posicionado como opositor de las élites del país.