El nuevo jefe de la SAT se enfrentará a cuatro desafíos y el Directorio recibirá expedientes de los candidatos

El nuevo jefe de la SAT se enfrentará a cuatro desafíos y el Directorio recibirá expedientes de los candidatos

Lograr las de recaudación, digitalizar y modernizar los procesos para el pago de impuestos, controlar la evasión y defraudación, serán los principales desafíos del nuevo titular de la SAT que salga electo.
10/03/2025 05:00
Fuente: Prensa Libre 

En un periodo de 35 días el Directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), que lo preside el ministro de Finanzas, Jonathan Menkos Zeissig, deberá de culminar y dar posesión al nuevo superintendente, o sea su recaudador de impuestos para mantener el funcionamiento del sistema público.

Este jueves, 13 de marzo, los candidatos interesados deberán de presentar sus expedientes y será el primer filtro del proceso.

Para el 14 de abril que es Lunes Santo tomará posesión el profesional de las Ciencias Económicas, Finanzas y Jurídicas que salga electo en el proceso de postulación y sustituirá a Marco Livio Díaz Reyes, al concluir su mandato de cinco años al frente del administrador tributario, y quien declinó de participar en este nuevo proceso.

El superintendente que sea juramentado para cubrir el periodo 2025-2030, acompañará la ejecución de la política fiscal en la administración del presidente Bernardo Arévalo, ya que es la institución que hace la recaudación de impuestos para mantener el funcionamiento del aparato público.

De golpe, el nuevo titular de la SAT deberá cumplir con una meta en la cobranza de tributos por Q108 mil 737 millones que se destinará para financiar el gasto público.

“El nuevo superintendente debe facilitar el pago de los impuestos a los contribuyentes con las herramientas tecnológicas de uso práctico y ágil”

Juan Carlos Paredes, consultor fiscal

Lo difícil es mantener el ritmo del cumplimiento de metas que llevó Díaz Reyes, lo que significa que debe continuar con los programas, así como buscar más acciones adicionales que le permitan subir la carga tributaria con relación al Producto Interno Bruto (PIB), coinciden analistas consultados por Prensa Libre, quienes reiteran que con los ingresos actuales es imposible no endeudarse.

Los desafíos y retos

¿Cuáles son los retos para el superintendente que salga electo?, a lo que los analistas coincidieron en sus apreciaciones en el contexto actual.

Los exmiembros del Directorio de la SAT, Édgar Pape Yalibat y Donato Monzón, brindaron una perspectiva.

Pape Yalibat afirmó que hay que fortalecer capacidades para la transformación digital que facilite mejorar procesos de recaudación y fiscalización. También en agilizar los procesos de servicio al contribuyente a fin de elevar la credibilidad y transparencia y finalmente promover la cultura tributaria a través de actividades de fomento del cumplimiento voluntario de los contribuyentes, en una relación más ágil y eficiente del administrador con diferentes actores internos y externos.

Monzón, reitera que es una gran responsabilidad para el nuevo funcionario, independientemente, si sea un conocedor del sistema tributario desde el contribuyente, consultor y administrador, así como ser un visionario para la administración sistema público.

Recordó que la SAT ha crecido en grandes proporciones y la necesidad de fiscalización que sigue siendo débil que no crece al ritmo del crecimiento del PIB de las empresas y su ámbito de competencia.

A su entender, uno de los primeros retos es ampliar el número de profesionales para incrementar el número de auditorías y de otras profesiones involucradas en un proceso de fiscalización que abarca diferentes campos. Los resultados deben verse reflejados en los resultados anuales.

Facilitación

El consultor tributario, Juan Carlos Paredes, declaró que el nuevo superintendente debe facilitar el pago de los impuestos a los contribuyentes con las herramientas tecnológicas de uso práctico y ágil. Un segundo punto es lograr las metas de recaudación de ingresos fijadas en el presupuesto aprobado por el Congreso de la República, y tercero en mantener la estructura y el plan estratégico de la SAT en todas las intendencias con el propósito de seguir con un alto estándar de servicio al contribuyente.

“Agilizar los procesos de servicio al contribuyente a fin de elevar la credibilidad y transparencia y finalmente promover la cultura tributaria a través de actividades de fomento del cumplimiento voluntario”

Édgar Pape Yalibat, exmiembro del Directorio

El exintendente de Asuntos Jurídicos de la SAT, Manuel de Jesús Mejicanos Jiménez, es de la opinión que se debe propiciar la facilitación de la recaudación tributaria por medio de herramientas de orden informático, que reduzcan la burocracia y propicien facilidad y certeza en el cumplimiento de las obligaciones de orden tributario por parte del contribuyente.

Por otro lado, en mantener el ritmo de recaudación anual y mensual de manera sostenida, y reducir, mediante políticas y estrategias adecuadas, el contrabando y la defraudación aduanera.

¿Continuidad de programas?

A los expertos se les consultó qué programas y planes debe darle la continuidad dejados por la actual administración.

Paredes sugiere que lo importante es consolidar la factura electrónica en línea (FEL) y con mayor alcance en la económica informal de algunos otros sectores que no tributan, ni aportan.

Asimismo, Mejicanos Jiménez, enumera la continuidad a los programas de modernización informática, las estrategias de fiscalización, perfilar al contribuyente de acuerdo con su actividad económica y con base en indicadores puedan orientar a evidenciar si el cumplimiento tributario es congruente a la actividad.

También recomienda continuar con la apertura a generar la resolución del conflicto tributario en sede administrativa, propiciando con ello a un clima de confianza y certeza. El contribuyente pueda acercarse voluntariamente a la SAT a resolver eventuales inconsistencias o diferencias que pueden generar un conflicto tributario y propugnar que estos casos se solucionen de esa manera, sin necesidad de judicializar o bien penalizar una conducta de presunto incumplimiento, recalcó.

“Se debe propiciar la facilitación de la recaudación tributaria por medio de herramientas de orden informático, que reduzcan la burocracia y propicien facilidad y certeza en el cumplimiento de las obligaciones de orden tributario por parte del contribuyente”

Manuel de Jesúes Mejicanos Jiménez, exintendente jurídico

Pape Yalibat considera que se debe continuar con los programas de verificación integrada y cruces de información de modo de alcanzar eficiencia en fiscalizaciones en tiempo real.

Finalmente, Monzón señala que hay aspectos positivos que deben de continuar con el fin de incrementar la recaudación, pero también de evaluar la normativa existente en varios campos.

La visión del superintendente

Hay algunas cualidades que el próximo titular de la SAT debe reflejar al mando y que deben ser analizadas por los miembros del Directorio.

“La visión del nuevo superintendente debe ser la confianza del contribuyente en la SAT y procurar cero corrupciones”, reiteró Paredes.

Pape Yalibat enfatiza que se debe contribuir desde su jurisdicción técnica, legal y administrativa a detectar operaciones ilícitas, de evasión, defraudación tributaria y aduanera. Entonces, esto permitiría el logro de resultados en el plan de gobierno de combate a la corrupción.

Mejicanos Jiménez, indica que la visión del superintendente es dirigir a una institución encaminada hacia la modernización, desburocratizar los procedimientos y generar herramientas de orden informático que propicien la facilitación en el cumplimiento de las obligaciones tributarias, aplacando así que la recaudación mensual o anual se mantenga de forma sostenida.

“Es una gran responsabilidad para el nuevo funcionario, independientemente, si sea un conocedor del sistema tributario desde el contribuyente, consultor y administrador, así como ser un visionario para la administración sistema público”

Donato Monzón, exmiembro del Directorio

También coincide en que se debe generar confianza y “comprenderse no como un enemigo del contribuyente, sino como una institución que propicia, mediante la facilitación y la contribución con los gastos públicos”.

Recordó que en la normativa tributaria se consigna que el nuevo superintendente requiere de una visión, consensuada con su equipo de trabajo de garantizar la mejora cuantitativa y cualitativa de la recaudación, de manera armónica con las necesidades del gasto y las políticas públicas.

Monzón, concluye que se debe brindar credibilidad y confianza al contribuyente para que cumpla voluntariamente con sus obligaciones e incluir un proceso de cultura y educación.