De una lesión a un récord de 18-0: Wyatt Trujillo, el boxeador guatemalteco que busca un título mundial
Con un récord profesional de 18 victorias y ninguna derrota, Wyatt Trujillo se prepara para la pelea más importante de su carrera. El 4 próximo de diciembre enfrentará al costarricense Efraín Urrea por el título mundial supermediano de la World Boxing Federation (WBF), en Antigua Guatemala. A sus 23 años, el boxeador guatemalteco está ante […]
Con un récord profesional de 18 victorias y ninguna derrota, Wyatt Trujillo se prepara para la pelea más importante de su carrera.
El 4 próximo de diciembre enfrentará al costarricense Efraín Urrea por el título mundial supermediano de la World Boxing Federation (WBF), en Antigua Guatemala.
A sus 23 años, el boxeador guatemalteco está ante la oportunidad de dar uno de los pasos más importantes de su carrera: conquistar un título mundial. El reto es en un combate pactado a 10 asaltos, en el Salón La Pólvora, en Antigua Guatemala.
La Hora conversó con el oriundo de Mixco, quien habló sobre los sacrificios que ha enfrentado, su visión del boxeo y lo que representa disputar un cinturón mundial en el país.
DE UNA LESIÓN QUE AMENAZÓ SU CARRERA A 18 VICTORIAS
Antes de dar el salto al profesionalismo, Trujillo pasó por el boxeo olímpico, donde representó a Guatemala después de convertirse en campeón nacional e integrar la selección nacional.

Esa etapa le permitió enfrentarse a distintos estilos y acumular experiencia antes de iniciar su carrera profesional.
El boxeador explicó que ambas modalidades tienen diferencias importantes. Mientras en el boxeo olímpico un competidor puede disputar varias peleas durante una misma semana, en el profesional los combates suelen estar más espaciados.
Esa experiencia previa, mencionó, resulta fundamental para la formación de un pugilista.
Pero su camino también estuvo marcado por una lesión en el hombro que pudo terminar con sus aspiraciones.
Según relató, los médicos le recomendaron una operación, pero le advirtieron que el procedimiento podría impedirle continuar boxeando. Ante esto, él decidió intentar recuperarse por medio de la fisioterapia.
“Yo decidí que no me iba a operar porque si me operaba ya no boxeaba”, recordó.
Tras recuperarse, pudo regresar al deporte y continuar construyendo una carrera profesional que, hasta ahora, permanece invicta. Aunque reconoce que las derrotas forman parte del aprendizaje deportivo, remarcó que esa experiencia en su recorrido profesional aún no sucede.
UNA PERSONA TOTALMENTE DIFERENTE FUERA DEL RING
Trujillo hizo ver que existe una diferencia entre su comportamiento durante los combates y su vida cotidiana. Dentro del cuadrilátero puede ser agresivo y estratégico; fuera de él, explicó que procura ayudar a los demás.
“Yo trato de preocuparme mucho por ayudar en todo lo que puedo y simplemente servir”, explicó.
Esa visión también influye en la manera en que aborda los entrenamientos y las peleas. El guatemalteco asegura que no suele sentir nervios antes de subir al ring, porque considera que el boxeo es una actividad que disfruta y a la que se dedica con pasión.
Su confianza, dijo, viene del trabajo que realiza en el gimnasio. Sin embargo, reconoce que la preparación no garantiza por sí sola un resultado, pues el rival también entrena con el objetivo de ganar.
Por eso, durante los combates, procura estudiar los movimientos, las reacciones y las defensas de su oponente desde el primer asalto. A partir de ese análisis, identifica patrones que le permitan encontrar ventajas y tomar el control de la pelea.
SU ADMIRACIÓN POR LESTER MARTÍNEZ
Al hablar del lugar que ocupa dentro del boxeo guatemalteco, Trujillo reconoce la influencia de Lester Martínez, a quien dijo que admira por haber llevado el nombre de Guatemala al panorama internacional de este deporte.
Para el joven pugilista, los logros de Martínez han contribuido a despertar el interés de más guatemaltecos por este deporte y a demostrar que el país puede desarrollar boxeadores capaces de competir a escala mundial.

Trujillo también se refirió a las expectativas sobre el nivel de sus rivales y considera que los boxeadores deben avanzar de manera progresiva y adquirir experiencia antes de enfrentarse a figuras consolidadas.
“Todo boxeador debe llevar un proceso”, afirmó al explicar por qué no considera conveniente apresurar los pasos de su carrera.
EFRAÍN URREA, EL RIVAL POR EL TÍTULO MUNDIAL
El próximo desafío será ante el costarricense Efraín Urrea, a quien Trujillo describe como un rival zurdo, fuerte y aguerrido.
El guatemalteco considera que el combate del 4 de diciembre representa un antes y un después en su trayectoria, pues una victoria podría abrirle nuevas oportunidades y ayudarlo a escalar posiciones en los rankings internacionales.
Además, pelear en Antigua Guatemala tiene un significado especial para él. Allí disputó sus primeras dos peleas, por lo que regresar a ese escenario para afrontar el combate más importante de su carrera hasta ahora representa una motivación adicional.
Trujillo expresó que no oculta sus expectativas y asegura que se prepara con la intención de llegar en las mejores condiciones posibles. Su objetivo inmediato es conquistar el cinturón supermediano de la WBF, aunque tiene claro que ese logro sería un paso más dentro de una carrera que espera seguir desarrollando.
Wyatt Trujillo, invicto con 18-0, peleará en diciembre por el título mundial supermediano de la WBF
Por ahora, el boxeador concentra sus energías en el combate que podría marcar un nuevo capítulo en su trayectoria: defender su invicto y buscar un título mundial frente a su público, en Guatemala.