Christa Pike, la primera mujer que será ejecutada en Tennessee después de 200 años
Tennessee, Estados Unidos, se prepara para ejecutar este miércoles 30 de septiembre a Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido en 1995. De concretarse el procedimiento, sería la primera ejecución de una mujer en ese estado en más de 200 años. Pike lleva casi tres […]
Tennessee, Estados Unidos, se prepara para ejecutar este miércoles 30 de septiembre a Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido en 1995. De concretarse el procedimiento, sería la primera ejecución de una mujer en ese estado en más de 200 años.
Pike lleva casi tres décadas en el corredor de la muerte. Tenía 18 años cuando participó en el asesinato de Slemmer, de 19, y en 1996 fue sentenciada a la pena capital.
La ejecución está programada mediante inyección letal en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville, para este 30 de septiembre.
No obstante, el caso aún tiene un último recurso pendiente ante la Corte Suprema de Estados Unidos, luego de que el gobernador de Tennessee, Bill Lee, rechazara esta semana la solicitud de clemencia presentada por la defensa.
El caso ha vuelto a generar atención no solo por tratarse de la ejecución de una mujer, sino también por la edad que Pike tenía cuando cometió el crimen, su historial de abusos durante la infancia, los diagnósticos de salud mental y los años que ha permanecido en prisión.
EL CRIMEN QUE LLEVÓ A PIKE AL CORREDOR DE LA MUERTE
El asesinato ocurrió en enero de 1995 en Knoxville, Tennessee. Pike, su entonces novio Tadaryl Shipp y otra joven vinculada al mismo programa de formación laboral Job Corps atrajeron a Slemmer hacia una zona boscosa del campus de la Universidad de Tennessee.
Según los registros judiciales y las reconstrucciones difundidas por medios como The New York Times, CNN e Infobae, Pike creía que Slemmer intentaba quitarle a su novio.
El ataque fue violento, según los medios estadounidenses, Slemmer fue golpeada en la cabeza con fragmentos de asfalto y sufrió heridas con un cortador de cajas. Shipp reconoció posteriormente haber grabado un pentagrama en el cuerpo de la joven.
El dibujo de pentagrama causó una fuerte repercusión y alimentó en esa época los temores relacionados con el «pánico satánico», en un momento donde hubo una ola de preocupación por supuestos cultos y rituales satánicos que tuvo especial fuerza en Estados Unidos durante las décadas de 1980 y 1990.
De acuerdo con los testimonios recogidos durante el proceso, Pike confesó su participación y posteriormente se jactó del asesinato ante otros residentes del programa y mostró un fragmento del cráneo de Slemmer que había conservado.
El jurado encontró indicios agravantes suficientes para imponerle la pena de muerte, entre ellas que el homicidio había involucrado tortura.
Shipp, quien tenía 17 años al momento del asesinato, recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
UNA CONDENA QUE HA DURADO CASI 30 AÑOS
Pike fue condenada a muerte en 1996 y, para entonces, tenía 20 años y se convirtió en la persona más joven condenada a la pena capital en Estados Unidos, según el medio NBC News. Desde entonces, su vida transcurrió prácticamente por completo en prisión.
Durante años permaneció aislada en el corredor de la muerte de Tennessee. The New York Times describió un régimen en el que podía pasar unas 23 horas al día dentro de su celda y señaló que, durante un período, fue la única mujer que permanecía en ese corredor.
En 2001, mientras era trasladada junto con otras reclusas debido a un incendio en la prisión, Pike atacó a otra mujer y la estranguló con el cordón de un zapato hasta dejarla inconsciente.
Fue declarada culpable de intento de asesinato premeditado en primer grado.
Ese episodio también forma parte del historial que la defensa ha presentado en los últimos años para explicar la evolución de Pike y su comportamiento durante las primeras etapas de su encarcelamiento.
Posteriormente recibió tratamiento psiquiátrico en prisión, donde fue diagnosticada con trastorno bipolar y, según sus abogados y las evaluaciones realizadas más tarde, también presenta trastorno de estrés postraumático.
A lo largo de los años, algunas mujeres que estuvieron recluidas cerca de Pike la describieron de manera diferente a la imagen que dejó su crimen en 1995.
El medio BBC recogió el testimonio de Ashlee Sellars, una mujer que conoció a Pike en prisión y que actualmente trabaja en asuntos relacionados con la reforma judicial y las víctimas de delitos.
Sellars la describió como alguien amable y protectora.
The New York Times también entrevistó a otras mujeres vinculadas con Pike, quienes hablaron cómo ha ayudado a otras reclusas.
Sus abogados sostienen que esos cambios muestran una transformación durante las décadas que ha pasado encarcelada.
DEFENSA PIDE QUE SE TOME EN CUENTA SU INFANCIA
La defensa no niega que Pike haya cometido el asesinato y para evitar la ejecución ha optado por argumentar, principalmente, que se tomen en cuenta en las circunstancias que rodearon su vida antes del crimen y en su edad cuando ocurrió.
Los abogados han documentado que Pike sufrió abusos físicos y sexuales desde su infancia. Según las evaluaciones el medio CNN, fue víctima de abusos por parte de hombres vinculados con su entorno familiar y sufrió violaciones durante su niñez y adolescencia.
La defensa alega que buena parte de esa información no fue presentada adecuadamente ante el jurado que decidió su condena.
Los abogados también sostienen que Pike tenía problemas de salud mental que no habían sido diagnosticados ni tratados cuando ocurrió el asesinato.
Tras diversas evaluaciones, se presentó una petición de clemencia ante el gobernador que tuvo 226 páginas y planteó que estos antecedentes, combinados con la edad de Pike, deberían haber sido considerados al decidir entre la pena de muerte y una condena de prisión de por vida.
La defensa también ha señalado que actualmente existe mayor conocimiento científico sobre el desarrollo cerebral durante la adolescencia y la juventud.
Gobernador de Delaware se pronuncia por la muerte de la guatemalteca María Chilel
Pike tenía 18 años cuando asesinó a Slemmer y su novio tenía 17 y, precisamente por ser menor de edad, no podía recibir una condena a muerte.
Los abogados argumentan que las circunstancias que rodearon el caso serían valoradas de manera diferente si el proceso ocurriera actualmente.
Los tribunales no han encontrado motivos suficientes para detener la ejecución y el argumento de la defensa ha sido rechazado en distintas etapas del proceso.
PIKE DICE ESTAR PREPARADA PARA MORIR
En una carta que compartió NBC News y difundida por Telemundo, Pike dijo que no siente miedo ante la posibilidad de morir, aunque reconoció estar nerviosa por el procedimiento.
“Me den o no la clemencia, me siento en paz”, escribió.
También señaló que durante las últimas semanas se había sentido especialmente acompañada por personas que se acercaron a ella antes de la posible ejecución.
Su asesor espiritual, el reverendo Mikey Noechel, ha acompañado a Pike durante su permanencia en el corredor de la muerte. El religioso también tiene previsto asistir a la ejecución si esta se realiza.
Pike practica actualmente el budismo y ha dicho que la meditación le ha ayudado a controlar lo que describió como una mente caótica.
En otra declaración difundida por sus abogados, reconoció la gravedad del asesinato y dijo que durante mucho tiempo no comprendió completamente las consecuencias de lo que había hecho.
La defensa también solicitó que, en caso de concretarse la ejecución, Pike sea trasladada y supervisada por personal femenino.
Tennessee aceptó algunas de esas condiciones, aunque no todas quedaron garantizadas de manera absoluta.
¿POR QUÉ LA EJECUCIÓN SERÍA HISTÓRICA?
La principal razón es que Tennessee no ejecuta a una mujer desde 1820, cuando Martin Eve fue ejecutada en la horca por su participación en un homicidio.
Si Pike recibe la inyección letal este miércoles, se convertirá en la primera mujer ejecutada por Tennessee desde entonces.
El caso también destaca dentro del sistema de pena de muerte estadounidense, pues desde que Estados Unidos retomó las ejecuciones en la era moderna, en 1976, solo 18 mujeres han sido ejecutadas en todo el país, frente a más de 1,600 hombres, según dio a conocer Infobae.
Por ahora, la fecha permanece fijada para el 30 de septiembre de 2026. Si la Corte Suprema de Estados Unidos no interviene, Tennessee aplicará la inyección letal y pondrá fin a uno de los procesos de pena de muerte más prolongados y controvertidos del estado.
