Educación en Guatemala: entre obstáculos y oportunidades

Educación en Guatemala: entre obstáculos y oportunidades

El sistema educativo guatemalteco enfrenta retos serios, pero no son insalvables.
23/02/2025 00:03
Fuente: Prensa Libre 

El inicio del ciclo escolar en Guatemala es un momento de esperanza y desafíos. En el 2024, más de 3.1 millones de estudiantes se matricularon en el sector público en 36 mil 126 centros educativos. Sin embargo, la calidad sigue siendo una preocupación.

El sistema educativo guatemalteco enfrenta retos serios, pero no son insalvables.

Uno de los principales obstáculos es Joviel Acevedo, quien por dos décadas ha sido líder del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG). Su gestión ha sido criticada por priorizar negociaciones y manifestaciones que afectan el ciclo escolar. En mayo del 2024, el STEG pidió una cuota de Q50 a los maestros para financiar una protesta, lo que generó cuestionamientos sobre la transparencia sindical. Además, el sindicato mantiene una disputa con el Ministerio de Educación (Mineduc) por el pacto colectivo, sin lograr acuerdos claros.

A pesar de estos problemas, el Mineduc reportó avances en infraestructura, con la renovación de 10 mil escuelas y el cumplimiento de los 180 días de clases. Sin embargo, los resultados de la prueba “Graduandos 2024” revelaron que una gran parte de los estudiantes no alcanzó los niveles esperados en Lectura y Matemáticas, evidenciando la necesidad de mejorar la enseñanza.

Otro factor clave es la participación de los padres en la educación de sus hijos. Su involucramiento fortalece el aprendizaje en casa y promueve una cultura de responsabilidad compartida. Talleres y programas de formación podrían ser aliados clave para mejorar el rendimiento académico.

La tecnología es una oportunidad que no se debe desaprovechar. La integración de plataformas digitales y herramientas interactivas puede mejorar el acceso al conocimiento y modernizar la enseñanza. Pero, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2023, solo un 2% de los hogares en pobreza extrema cuenta con internet, y un 11.1% de los hogares pobres no extremos, comparado con el 30.4% de los hogares no pobres. Aún queda camino por recorrer para garantizar que todos los niños y jóvenes puedan acceder a estos recursos educativos.

Es clave capacitar a los docentes para que guíen a los estudiantes en el uso de herramientas digitales. Esfuerzos como los de la Fundación Sergio Paiz (Funsepa) son fundamentales para llevar la tecnología a las aulas.

Por otra parte, es urgente fortalecer la enseñanza del inglés. Este idioma es una ventaja competitiva en el mercado laboral. Guatemala, con su creciente industria de call centers y turismo, demanda trabajadores bilingües, pero la educación pública sigue rezagada en este aspecto.

El sistema educativo necesita cambios profundos. La pregunta es: ¿Qué hacemos para que los programas en beneficio de nuestros niños y jóvenes realmente se implementen?

La respuesta es sencilla, pero su ejecución no lo es. Requiere eliminar obstáculos arraigados por décadas y centrar la atención en los estudiantes.

La educación no debe girar alrededor de Joviel Acevedo. Tampoco de un Currículo Nacional Base desactualizado ni de procesos burocráticos que ralentizan los cambios.

Día con día, maestros y padres desafían estos retos. No organizan marchas, sino que innovan con recursos asequibles. Demuestran que el sueño de una Guatemala mejor educada no depende de grandes iniciativas, sino de enfocarse en los estudiantes. El sistema educativo guatemalteco enfrenta retos serios, pero no son insalvables. Con el compromiso de autoridades, docentes, padres y la sociedad, podemos transformar estos obstáculos en oportunidades. Apostar por una educación de calidad e innovadora es invertir en el futuro del país.