Mbappé firma un doblete en la victoria del Real Madrid ante el Barcelona
El Real Madrid reavivó en el Camp Nou una Liga que amenazaba con escapársele demasiado pronto, gracias al talento de Jude Bellingham y al instinto goleador de Kylian Mbappé, protagonistas de una victoria (1-2) que devolvió la incertidumbre al campeonato y dejó al Barcelona (27 puntos), Atlético de Madrid (25) y Real Madrid (24) separados […]
El Real Madrid reavivó en el Camp Nou una Liga que amenazaba con escapársele demasiado pronto, gracias al talento de Jude Bellingham y al instinto goleador de Kylian Mbappé, protagonistas de una victoria (1-2) que devolvió la incertidumbre al campeonato y dejó al Barcelona (27 puntos), Atlético de Madrid (25) y Real Madrid (24) separados por apenas tres puntos.
El Clásico mostró dos versiones muy diferentes de sus protagonistas y dejó una conclusión que trasciende el resultado: el Barcelona se mantiene en el liderato, pero ya no parece inalcanzable. El Real Madrid, que llegó a seis puntos de su eterno rival, encontró en el escenario más exigente la respuesta que necesitaba para volver a la lucha por el campeonato.
José Mourinho, técnico de los merengues, supo leer a la perfección la historia del partido y cortocircuitó a los azulgranas, que nunca estuvieron a su nivel, y tomó el Camp Nou, un escenario en el que los locales habían encadenado 23 victorias desde mayo de 2025.
Salió mejor el Barça, pero el efecto control se diluyó en apenas cinco minutos. Dejó el Real Madrid que construyeran los centrales del Barça y ahí encontró el filón el equipo de Mourinho, con Gerard Martín como talón de Aquiles; solo Cubarsí creaba y los centrocampistas Rodri y Pedri no aparecían.
El Real Madrid sorprendió con la alineación de Bernardo Silva en la media. Puso a cuatro de los nuevos fichajes, le dio libertad a Guler y lo confió todo al trabajo de Bellingham, la velocidad de Mbappé y el desborde de Diomande.
Pero el partido nació espeso y en el juego de errores, el Madrid se sintió cómodo y en una duda de Pedri, Arda Guler dio el primer aviso en el minuto 5. Los dos equipos se sentían mejor en la recuperación y el ataque directo, mala cosa para el Barça en este cambio de roles.
Sin juego combinativo, con un Pedri desconocido y con las pocas apariciones de Lamine Yamal y algún destello de Raphinha, Gordon capitalizó las acciones ofensivas locales. De hecho, todo el juego se movía por esa banda, donde Arda Guler fue el faro de los de Mourinho.
El turco apareció en el minuto 18, con un buen remate despejado por Joan García, y a partir de entonces el Barcelona, con Raphinha como protagonista, aunque sin creación, sí tuvo más llegada, aunque el partido estaba donde quería Mourinho.
Raphinha, en el minuto 22, tras una jugada de Pedri; de nuevo el brasileño en una acción de Gordon (24) y otra vez el máximo goleador de la Liga (m.33) en un disparo junto al palo hicieron pensar que el Barça podía adelantarse, pero nada más lejos de lo que ocurrió.
El Real Madrid tenía estudiados todos los cambios de guion de la película y cuando a la media hora tuvo que retirarse Xavi Espart en el lateral derecho vio el cielo abierto y al Barça se le empezaron a ver las costuras.
Lesionado Espart, Joao Cancelo jugó por la derecha y entró Balde por la izquierda. Diomande y Cucurella olieron la sangre y en una jugada de fortuna, una acción de Diomande cayó en los pies de Gerard Martín; su despeje rebotó en Mbappé, que pasaba por allí, y el balón cayó en la red de Joan García en el minuto 41 (0-1).
Antes del descanso, pudo el Barça igualar en una acción de Lamine, que tiró fuera solo ante Lunin, y también Diomande aumentar la ventaja de los suyos, con un remate al exterior de la red en el tiempo añadido.
El efecto Flick para cambiar el partido en el descanso no apareció y su equipo jugó con más riesgo, pero sin acierto. Por el lado madridista, Bellingham se erigió en el jugador de referencia.
En el minuto 50, el inglés no eligió bien en un dos contra uno acompañado por Mbappé y con Gerard Martín como único defensor. Y a partir de entonces, el Barça intentó poner ritmo al partido y el Real Madrid matarlo en alguna acción del francés.
La primera buena acción de Pedri durante el partido cambió el panorama para los suyos. Habilitó a Raphinha en un pase filtrado y el brasileño batió de tiro cruzado a Lunin en el 61 (1-1).
El empate parecía cambiarlo todo, pero no fue así. El partido se abrió, el Real Madrid ya tenía dudas, aunque Guler aún tuvo una buena oportunidad para batir a Joan García. Sin pausa, en la siguiente acción, Lunin salvó a los suyos con una enorme parada a remate de cabeza de Gerard Martín (min. 66).
El cuarto de hora final fue un asedio del Barcelona, pero el Real Madrid siempre apuntaba peligro en alguna carrera de Mbappé. Y así fue como se decidió el partido, con una excelente acción de Camavinga, que regaló el tanto a su compatriota para decidir el duelo en el minuto 88 (1-2).
La victoria deja la Liga más comprimida, con el Barça como líder, pero con el Atlético de Madrid a dos puntos y el Real Madrid, tercero, a tres.