Guatemala se está quedando sin agua pero ¿qué tienen que ver los árboles?
En una nota previa, se explicó que la región metropolitana de Guatemala se está quedando sin agua. Y derivado de ese texto, una de las principales preguntas que generó fue: si hay tanta lluvia, ¿cómo puede ser que falte agua? Entre las causas principales, está el exceso de consumo o sobreexplotación del recurso, en donde […]
En una nota previa, se explicó que la región metropolitana de Guatemala se está quedando sin agua. Y derivado de ese texto, una de las principales preguntas que generó fue: si hay tanta lluvia, ¿cómo puede ser que falte agua?
Entre las causas principales, está el exceso de consumo o sobreexplotación del recurso, en donde se está sacando agua subterránea más rápido de lo que se logra reponer. También la impermeabilización de los suelos, que impide que el agua entre a la tierra y solo conlleva escorrentía superficial. Pero, ¿qué tienen que ver los árboles?
LA RELACIÓN ENTRE LOS ÁRBOLES Y EL AGUA
De acuerdo con información de Arbor Day Foundation, los árboles ayudan a gestionar, reciclar y reponer las reservas de agua, funcionando como reguladores naturales del ciclo del agua y del suelo.
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No generan agua, pero la captan, la limpian y la recirculan para mantener las fuentes subterráneas.
La Arbor Day Foundation detalló que los árboles absorben agua a través de sus raíces y la liberan en forma de vapor a través de las hojas. Esto añade humedad al aire, contribuyendo a la formación de nubes para patrones de lluvia.
También funcionan como bombas de agua naturales, transportando la humedad de la tierra dentro de las zonas costeras, creando ciclos regionales de lluvia. Asimismo, las raíces crean canales subterráneos que permiten recibir el agua de lluvia y transportarla a los suelos, rellenando los acuíferos subterráneos.
La Arbor Day Foundation resalta que, ante los movimientos de tierra, los árboles son aliados fundamentales. No solo fijan los suelos, impidiendo que los sedimentos contaminen los ríos y lagos.
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Y, en medio de lluvias tan fuertes como las que está experimentando ahora Guatemala, los árboles ayudan como interceptores. Sus copas atrapan la lluvia con sus hojas y ramas, reduciendo el impacto y evitando la escorrentía superficial.
Pero, si los árboles tienen tantos beneficios a nivel hídrico, ¿dónde están? ¿Por qué no se notan?
LA DEFORESTACIÓN GENERALIZADA
El Análisis de Diagnóstico del Sistema de Acuíferos (SADA), de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), afirmó que la deforestación y deterioro en las zonas de recarga hídrica es una de las principales causas de la pérdida de agua en Guatemala.
Además, destacan que esta situación es empeorada por la mala administración del recurso hídrico, la degradación del suelo por falta de prácticas de conservación y la contaminación generalizada del agua. La OEA argumentó que en Guatemala el problema es una relación entre la deforestación, el saneamiento y la regulación.
Un boletín técnico del Instituto de Investigación en Ciencias Naturales y Tecnología (Iarna) destacó que, para 2020, la cifra de deforestación bruta a nivel nacional alcanzaba un poco menos de 245 mil hectáreas, lo que equivale al 45% de pérdida bruta.
Por su parte, el programa Landsat-NASA compartió que, entre 2001 y 2023, Guatemala perdió el 23% de su cobertura forestal, con Petén encabezando la lista con la mayor zona boscosa perdida.
Ese mismo año, el Iarna trabajó un perfil ambiental para Guatemala donde encontraron que, para ese momento, solo se conservaba la mitad de la cantidad de bosques del siglo XX. Pasando de 64% de cobertura en 1950 a 33% en 2020.
Según el Iarna, la principal causa de la deforestación en el país es la expansión de los monocultivos, en especial la palma africana y la caña de azúcar. Pero el fenómeno es empeorado por la ganadería extensiva, la extracción minera, las urbanizaciones y los incendios forestales.
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Aunque otra investigación de universidades estadounidenses, explicó el Iarna, calculó el narcotráfico dentro de esta ecuación. Entre 2001 y 2014, las actividades relacionadas con el lavado de activos de organizaciones de crimen organizado fueron responsables del 15 al 30% de pérdida de cobertura boscosa en Guatemala, Honduras y Nicaragua.
UNA POLÍTICA QUE TIENE MÁS DE DOS DÉCADAS DE NO ACTUALIZARSE
El pasado 11 de agosto de 2026, Guatemala inició la actualización de su Política Forestal, como un esfuerzo para un nuevo marco normativo. La última vez que se trabajó esto fue en 1999, cuando entró en vigencia la política.
El enfoque detrás de este trabajo es lograr la cooperación entre los distintos sectores para alcanzar el desarrollo económico, social y ambiental del país.
En un comunicado del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CAITE), la ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), María Fernanda Rivera, afirmó que crece la demanda de bienes y servicios del bosque, como la madera, leña, resinas, agua y carbono.
Pero que, al mismo tiempo, esto se da en un tiempo de vulnerabilidad por sequías, inundaciones, incendios forestales y deslizamientos.
