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Cómo la tecnología portátil y los chequeos médicos pueden salvar vidas
Una de las citas más importantes del año es evaluar su salud mediante exámenes anuales y darle seguimiento. La tecnología portátil también puede ayudarle con este último punto.
Un monitor casero de muñeca para medir la presión arterial permitió a José Luis, de 25 años, identificar que su presión estaba constantemente elevada. Por curiosidad empezó a utilizarlo, al observar que sus padres practicaban esta rutina con regularidad. También en su reloj inteligente miraba su frecuencia cardíaca un poco elevada cuando estaba en reposo, sus pulsaciones no bajaban de 100.
Su presión arterial era regularmente de 210/90, una cifra considerablemente alta en comparación con el rango normal de 140/70. Tras realizar una evaluación más profunda con su médico, utilizando equipos más precisos y complementándola con exámenes adicionales, detectaron un problema en los riñones que requería un cambio de vida urgente. De no haber sido por su curiosidad, la situación podría haberse complicado aún más.
Los expertos destacan las ventajas de la salud preventiva y la importancia de los exámenes de salud anuales. Detectar una enfermedad a tiempo permite mejorar la calidad de vida y, en ocasiones, resulta crucial para prevenir emergencias o situaciones fatales.
Para ello, existen estrategias que incluyen desde chequeos médicos indispensables hasta aprender a escuchar y respetar los síntomas que manifiesta el cuerpo. En la actualidad, incluso los relojes inteligentes y otras tecnologías portátiles pueden contribuir a monitorear ciertos aspectos de la salud, funcionando como pequeñas alarmas o señales que invitan a buscar atención médica.
¿Cada cuánto tiempo le dedica un espacio a conocer el estado de su cuerpo? Los médicos consultados brindan algunos parámetros y guías para hacerlo. Parte de este proceso incluye conocer el historial familiar, verificar si se necesita alguna vacuna o refuerzo, y anotar síntomas, molestias o dudas para consultarlas con un especialista.
Según la edad, si la persona es sedentaria o no, sus hábitos de alimentación y otros detalles se sugiere hacer una batería de exámenes cada año, seis meses o bien cuando el médico considere oportuno.
Beneficios de los chequeos médicos preventivos
El médico Raúl Pineda, director del Centro de Geriatría de Guatemala, explica que existen algunas enfermedades que no presentan síntomas y los exámenes preventivos ayudan a identificarlas. “Existen casos de pacientes con cáncer, anemia o alguna deficiencia, y ellos no se han dado cuenta”, agrega.
Arriba de los 50 años, por ejemplo, se tiene una etapa donde todavía se deberían prevenir complicaciones o enfermedades, dice Pineda. Antes de los 50, un chequeo anual es recomendado, y después de los 60 deberían realizarse dos al año, complementa el geriatra.
Adicional a las evaluaciones físicas, los expertos agregan que es necesario evaluar también la salud mental, los niveles de estrés y cómo se está dividiendo el tiempo entre trabajo, familia y descanso. “Estamos en una guerra contra la depresión y el aislamiento. Los jóvenes requieren diversificar sus actividades y utilizar menos tiempo los teléfonos”, señala Pineda. Recomienda, además, fomentar el entorno social.
Pineda también sugiere que, si está dentro de las posibilidades, se utilicen aplicaciones o dispositivos inteligentes que ayuden en el proceso de mejorar la salud.
Un ejemplo es la aplicación Heartify, disponible en App Store, en la cual se puede medir fácilmente la frecuencia cardíaca colocando el dedo sobre la cámara. También está Lumosity, que ayuda a mejorar la concentración y refuerza las habilidades de memoria. Además de Apple, varias empresas usan monitores portables de electrocardiogramas para uso casero, entre ellas Samsung, Withings, Fitbit y AliveCor. sin olvidar los relojes y teléfonos que cuentan con la opción para ver cuántos pasos damos al día, así como llevar el registro de otros ejercicios.
Lista de exámenes de salud recomendados por edad y género
Aldrin Aroche, médico internista, comenta que cuando se habla de exámenes de rutina no significa lo mismo para todos. No será lo mismo para una persona sana de 20 años, a diferencia de alguien con enfermedades crónicas o de la tercera edad.
Estos son algunos de los más comunes a realizar, aunque depende de cada persona:
- Glucosa y presión arterial: Si hay diabetes o hipertensión, estos monitoreos deben ser constantes para mantenerse controlado y evitar otras complicaciones. En personas con glucosa normal, podría ser de forma anual.
- Perfil de lípidos: consiste en un análisis de sangre para detectar los niveles de colesterol y triglicéridos.
- Mamografía: se recomienda realizarla después de los 40 años. Este examen es una radiografía de las mamas que se utiliza para la detección del cáncer mamario o con fines diagnósticos, como investigar síntomas o hallazgos inusuales en otra prueba por imágenes.
- Papanicolaou o citología vaginal: esta evaluación toma células por raspado en la abertura del cuello uterino, las cuales se examinan en un microscopio. La paciente se acuesta sobre una mesa, coloca las piernas en estribos, y un instrumento llamado espéculo se coloca dentro de la vagina para abrirla ligeramente y realizar el proceso. Se recomienda hacerlo desde los 21 años o tres años después de comenzar la vida sexual activa.
- Densitometría ósea: el estudio de elección para evaluar la densidad mineral ósea es la densitometría ósea. Este debe realizarse en mujeres mayores de 65 años o en mujeres posmenopáusicas menores de 65 años que tengan algún factor de riesgo, como fracturas previas, tabaquismo, consumo de alcohol o historia familiar de fractura de cadera; en hombres, debería ser arriba de los 70 años, según la médico Gladys Cruz Solano, endocrinóloga y miembro de la Asociación de Endocrinología, Metabolismo y Nutrición de Guatemala.
- Endoscopía y colonoscopía: se utilizan para buscar la presencia de cambios, como tejidos hinchados e irritados, pólipos o cáncer en el intestino grueso (colon) y el recto. Lo ideal es realizarlas a partir de los 55 años, o antes si hay antecedentes familiares.
- Examen de próstata: en los hombres, se recomienda un análisis sanguíneo de antígeno prostático (sustancia proteica sintetizada por células de la próstata), tacto rectal o ultrasonido. Estas pruebas sirven para identificar de manera temprana el cáncer de próstata.
- Prueba testicular: es un autoexamen que los hombres deben realizar mensualmente. Consiste en palpar los testículos para identificar posibles cambios de tamaño, color o sensación de dolor al tacto.
- Evaluación de la memoria: debe hacerse a partir de los 50 años para descartar demencia y otras enfermedades neurodegenerativas.
- Examen de fuerza y movilidad: sirve para detectar de forma temprana posibles caídas. Ayuda a fortalecer ciertas partes del cuerpo y evaluar la pérdida de masa muscular, entre otros detalles.
- Otras evaluaciones: no se olvide del examen dental, sin importar la edad es necesario que visite al dentista periódicamente; sin embargo, si esta actividad no forma parte de sus hábitos, al llegar a los 40 puede ser un buen momento para un examen y una limpieza, ya que con el paso del tiempo las piezas dentales se deterioran. Otro punto es el examen oftalmológico: hágase un examen de la vista cada dos a cuatro años, si su edad es entre 40 y 54 años. El especialista podría recomendarle evaluaciones de la vista más frecuente si tiene problemas de visión o riesgo de desarrollar glaucoma.
- Pruebas de funcionamiento renal:consisten en un examen de orina y uno de sangre para determinar qué tan bien filtran los riñones, así como la cantidad de creatina que eliminan en la sangre. También permiten ver si hay presencia de albúminia, una proteína que aparece si los riñones están dañados.
- Pruebas de función hepática: se trata de un examen de sangre que permite medir ciertas proteínas, enzimas y otras sustancias que evidencian un funcionamiento correcto del hígado como la albúmina, la alanina aminotransferasa, aspartato aminotransferasa y la bilirrubina, entre otras.
- Electrocardiograma: una prueba rápida en la que se revisan los latidos cardíacos y se registran las señales eléctricas del corazón.