Más allá del jabón: Los errores comunes de higiene que podrían estar afectando su salud

Más allá del jabón: Los errores comunes de higiene que podrían estar afectando su salud

No tener hábitos de higiene es uno de los errores más comunes que perjudican la salud de adultos y niños, ya que la ausencia de estas prácticas facilita el contacto con microorganismos dañinos.
28/03/2025 06:00
Fuente: Prensa Libre 

“La higiene personal es uno de los componentes fundamentales de un estilo de vida saludable y se encuentra relacionada con otros temas como la alimentación, el ejercicio físico y la salud mental”, explica la médico y cirujana, Katherin López. En otras palabras, para mantener una buena salud en todos los niveles es necesario procurar prácticas de higiene diarias tanto en el hogar como en otros espacios de trabajo y convivencia.

En todos los entornos en los que nos desenvolvemos y desarrollamos actividades diarias existen diferentes microorganismos, entre estos, las bacterias, hongos, virus y parásitos que se encuentran en diferentes superficies y objetos. Esa es la razón por la que es vital mantener adecuados hábitos de higiene, para evitar que estos organismos patógenos ingresen y se repliquen en el cuerpo, causando enfermedades o molestias. Las consecuencias pueden ser desde un resfriado común hasta una infección en la sangre generalizada.

Errores comunes de higiene

No lavarse las manos: Por falta de costumbre o tiempo, muchas personas evitan el lavado de manos en momentos importantes. Por ejemplo, antes de cada comida, después de ir al baño o después de tocar superficies o mascotas. Este es uno de los errores más comunes, ya que esto facilita la propagación de bacterias que abundan en el ambiente. Si no tiene acceso a agua y jabón, otra opción es utilizar algún producto desinfectante mientras encuentra un espacio para realizar el lavado adecuado de manos.

No utilizar mascarilla en ciertos momentos: Al entrar en contacto con personas enfermas, con algún síntoma de enfermedades respiratorias, es importante utilizar mascarilla para evitar un contagio. De la misma forma es recomendable no tener contacto con personas enfermas ya que esto aumenta la probabilidad de contaminación a nuestro organismo.

Mantener un entorno desordenado y sucio: Así como es importante mantener una buena higiene corporal, lo es procurar que los espacios del hogar, el trabajo y demás lugares estén en perfecto orden y libres de suciedad, ya que de esta forma también podemos reducir el riesgo de enfermedades y al mismo tiempo mejorar el estado de ánimo.

Un lugar desordenado afecta nuestra salud, ya que podría generar estrés. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

No usar hilo dental: El cepillado después de cada comida es uno de los hábitos más básicos para garantizar una buena salud bucal. Sin embargo, también lo es el uso del hilo dental como una forma de evitar enfermedades en las encías, caries y la formación de placa bacteriana en las encías. Muchas personas no realizan este paso en su rutina de cepillado, dejando un espacio a la acumulación de bacterias.

No bañarse diariamente: Los malos olores y las erupciones en la piel pueden ser un efecto de la poca higiene corporal. Una de las formas de evitar estas molestias es a través de la ducha diaria con agua y jabón. Este hábito evita la propagación de bacterias y suciedad.

Además de evitar estos errores, otras recomendaciones para garantizar una buena salud a través de la higiene, son las siguientes: utilizar productos de higiene personal propios, beber de dos a tres litros de agua al día, mantener una dieta equilibrada, dormir unas ocho horas diarias y realizar actividad física al menos treinta minutos diarios, sugiere López.

Hábitos de higiene para adultos y niños

Según López, para cultivar hábitos de higiene diarios en niños y adultos, se pueden seguir los siguientes pasos:

  • Establecer una rutina diaria de higiene, incluyendo lavarse las manos, bañarse o ducharse, y cepillarse los dientes.
  • Proporcionar educación sobre la importancia de la higiene.
  • Hacer que la higiene sea divertida y accesible, especialmente para los niños.