Guía de reciclaje para niños: cómo enseñarles a separar los residuos de forma fácil y divertida

Guía de reciclaje para niños: cómo enseñarles a separar los residuos de forma fácil y divertida

El mejor método para enseñar a los niños a clasificar los desechos es con el ejemplo. Convertir el reciclaje en un hábito diario los motiva a cuidar el planeta de forma natural y divertida.
13/02/2025 15:00
Fuente: Prensa Libre 

En las escuelas se enseña que los niños son el futuro de la sociedad y que su educación puede corregir las malas decisiones de generaciones pasadas. En el caso de la ecología, esto es una realidad, pues una pequeña acción iniciada por los niños puede generar un gran impacto en el futuro del planeta.

Jeanne Samayoa, presidenta de la Fundación Crecer, explica que los niños absorben el conocimiento como una esponja, lo que hace esencial fomentar la educación ecológica desde temprana edad, permitiendo así un mayor impacto en la sustentabilidad del ecosistema.

“Sembrar la semilla del cambio es tarea de padres, familiares y docentes, y debe hacerse con el ejemplo”, recalcó Samayoa.

Este hecho está respaldado por educadores y psicólogos, quienes señalan que los niños aprenden de manera visual y tienden a repetir los patrones de las personas que consideran figuras de referencia.

Samayoa enfatiza que, para educar a los niños, los padres o encargados deben conocer la separación de residuos para poder resolver sus dudas. Además, recomienda apoyarse en videos tutoriales y actividades recreativas que fomenten la conciencia ecológica.

La experta señala que seguir algunos pasos sencillos puede ayudar a los niños a comprender la clasificación de residuos, el reciclaje y el cuidado del medioambiente.

1. Educar desde el ejemplo

El primer paso en la enseñanza es el ejemplo que una figura de autoridad brinde a los niños, ya que ellos tienden a imitar los comportamientos de sus padres, maestros o hermanos mayores. Observar cómo una persona separa los residuos crea un impacto en su cerebro, lo que permite que se forme un patrón de seguimiento y se acepte de mejor manera el proceso de clasificación.

“Realmente se nos olvida y, aunque suene cliché, los niños aprenden con el ejemplo, porque la educación proviene de lo que observan. Si un niño ve a un adulto tirando la basura en cualquier lugar, lo replicará; pero si lo ve depositándola en el contenedor correcto y clasificando los residuos, también lo seguirá”, enfatizó Jeanne Samayoa.

Por ello, es fundamental que los adultos que deseen educar a los niños sobre este tema primero aprendan correctamente el proceso de clasificación de residuos, evitando así confusiones sobre cómo debe realizarse

2. Incluirlos en el proceso de separación

Para que los niños aprendan, es importante involucrarlos activamente en la separación de residuos. La experta recomienda hacerlos partícipes desde el inicio, ya sea eligiendo los contenedores de basura, creando recipientes con materiales reciclados, identificando las bolsas de residuos por colores o elaborando listas creativas para clasificar los desechos.

Este proceso los motiva a querer separar la basura, además de que lo ven como un juego o una actividad familiar, despertando su interés por la ecología, el reciclaje y la separación de residuos.

Un consejo que Samayoa recalca es que la enseñanza del reciclaje no debe hacerse con regaños, ya que eso desmotivaría a los niños. En su lugar, recomienda educar desde el amor y el respeto.

“El cuidado del medioambiente debe nacer del amor. Se debe fomentar de manera respetuosa, clara y con el ejemplo, ya que esto es más efectivo con los niños”, agregó.

3. Juegos para la separación de residuos

El reciclaje puede ser una actividad divertida para los niños. Por ello, se recomienda aplicar estrategias basadas en juegos para enseñarles a separar los residuos. Esto les ayudará a ver el proceso como algo sencillo y atractivo, evitando que lo perciban como una tarea difícil o aburrida.

Para ello, se puede crear un juego interactivo utilizando los colores de los contenedores de clasificación de desechos. A través de ejemplos de distintos tipos de basura, los niños podrán adivinar y aprender a qué categoría pertenece cada residuo, facilitando así su comprensión y promoviendo el hábito del reciclaje de forma divertida.

Para reforzar esta idea, aquí dejamos un video tutorial que muestra cómo educar a los niños a través del juego.

4. Informar sobre la clasificación y sus razones

Para que los niños comprendan la clasificación de desechos, además de educar con el ejemplo, integrarlos y hacer dinámico el proceso, es fundamental explicarles las razones detrás de las nuevas disposiciones. Esto debe complementarse con información clara sobre cómo realizar correctamente la separación de residuos.

Aprovechar su curiosidad y sus preguntas les ayudará a entender que reciclar no es un acto vacío, sino una acción que puede generar grandes cambios en el ecosistema y contribuir a una mejor calidad de vida para ellos y las generaciones futuras.

Para ello, se les puede explicar las tres clasificaciones básicas de los residuos:

  • Residuos orgánicos: Son aquellos de origen biológico, es decir, provienen de organismos vivos y pueden descomponerse de forma natural.
  • Residuos inorgánicos: Son materiales de origen industrial o comercial que no se degradan fácilmente, aunque algunos pueden reciclarse o reutilizarse para reducir su impacto ambiental.
  • Residuos reciclables: Son todos los materiales que pueden tener un segundo uso y pueden generar un nuevo producto a través de su transformación, siempre y cuando sean clasificados de la manera correcta.

Seguido por informarles sobre las siete clasificaciones de los residuos.

  • Azul: plásticos (botellas, pajillas, tapas).
  • Verde: residuos orgánicos (restos de frutas, verduras, comida).
  • Celeste: vidrio reutilizable (sin quebrar).
  • Naranja: envases multicapa (cajas de jugo, leche, empaques de comida).
  • Negro: residuos inorgánicos no reciclables.
  • Amarillo: papel y cartón, ideales para reutilización o manualidades.
  • Gris con barras: metales (latas de aluminio, tornillos, herramientas metálicas).

5. Informarlos sobre las consecuencias

Jeanne Samayoa recomienda hablar con la verdad a los niños sobre el impacto ambiental de no clasificar los desechos correctamente. Explicarles las consecuencias de la contaminación les ayudará a desarrollar conciencia ecológica y compromiso con el planeta.

“Ayudémoslos a que, desde plataformas como TikTok y YouTube, vean la importancia de su papel en el cuidado del medioambiente. Esto puede lograrse a través de videos informativos que muestren la realidad de nuestro ecosistema y las consecuencias de no clasificar la basura”, enfatizó.

Un solo popote o pajilla, un pequeño objeto de plástico aparentemente insignificante, puede tardar más de 100 años en descomponerse. Además, se estima que cada año más de 100 mil especies marinas mueren a causa de los plásticos, afectando especialmente a las tortugas, según datos de National Geographic.

Mostrar esta realidad a los niños puede motivarlos a cuidar el planeta

6. Reciclar desde casa y crear huertos

La última recomendación de Jeanne Samayoa para enseñar a los niños sobre reciclaje es aprovechar materiales en casa para darles una segunda vida. Esto puede incluir la creación de juguetes con ropa vieja o botellas de plástico, manualidades con papel, cartón y otros residuos, o incluso convertir envases en macetas para iniciar un pequeño huerto.

Implementar un sistema de compostaje a partir de hojas, restos de frutas, verduras y plantas permite que los alumnos comprendan el ciclo natural de los residuos y su impacto positivo en el medioambiente.