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Semana Santa en Guatemala: cuáles son las flores tradicionales que engalanan alfombras y altares
Símbolo de devoción y belleza, las flores que adornan calles, iglesias y altares durante la Cuaresma y Semana Santa forman parte esencial del patrimonio litúrgico y embellecen cada expresión de fe durante esta temporada.
Con sus colores vibrantes, formas singulares y aromas inconfundibles, las flores se convierten en protagonistas esenciales de la Semana Santa en Guatemala. Ya sea en la elaboración de alfombras o en la ornamentación de los altares de velación propios de la Cuaresma, estas expresiones naturales embellecen y dignifican este tiempo litúrgico, convirtiéndose en símbolo de devoción y tradición.
En el país de la eterna primavera florecen especies que evocan la espiritualidad de este tiempo de reflexión y recogimiento, como la flor de jacaranda, las azucenas y la flor de matilisguate, que anuncian la llegada de la Cuaresma y embellecen los paisajes por donde recorren las andas procesionales.
Las rosas, los lirios y los claveles forman parte de los decorados característicos de esta época, siendo las flores con pétalos coloridos, como el Limonium sinuatum morado, las preferidas por el público por su apego al color litúrgico de la temporada.
Aunque muchas de estas flores no son originarias de la región, su arraigo en el país las ha convertido en las favoritas de la temporada, y a cada una se le ha atribuido un significado especial. En esta nota presentamos cuáles son las flores que engalanan la Cuaresma y la Semana Santa en Guatemala.
Flor de jacaranda
Con su característico tono lila azulado y su forma de trompeta, la flor de jacaranda no solo embellece las calles y el cielo durante la Cuaresma, sino que también anuncia la llegada de la primavera y armoniza con el color litúrgico de esta época.
La caída de estas flores en el tiempo cuaresmal adorna los espacios por donde transcurren los pasos procesionales, pues su floración más emblemática se da entre marzo y abril, cuando sus copas lucen más frondosas y vistosas.
En algunas culturas, esta flor se utiliza para decorar las alfombras, mientras que en otras se valora la estampa natural que dejan las flores al caer, formando una alfombra espontánea sobre las calles.

Su flor tiene el propósito de ayudar con la polinización de otras especies. Además, tiene efectos curativos cuando se consume en infusiones. (Fotografía Prensa Libre: Juan Diego González)
Clavel
Con su color degradado y su belleza singular, el clavel es una de las flores más utilizadas durante esta época, ya que simboliza el amor, la pureza y evoca el sacrificio de Jesús en el Calvario.
Conocido también como flor del agua, el Dianthus caryophyllus, según su nombre científico, se remonta a la época del Imperio romano y fue elegida para conmemorar la Pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.
Para otros, el clavel se originó de las lágrimas que cayeron a la tierra desde los ojos de María, por lo que muchos creyentes asocian esta flor con el amor de una madre.

El Clavel es una de las flores mas utilizadas por los fieles en la Semana Santa. (Foto: Prensa Libre: Shutterstock)
Flor de palo blanco
Con su color amarillo vibrante, esta flor suele ofrecer un espectáculo visual al caer, formando una alfombra natural con sus pétalos. Bajo su nombre científico, Tabebuia donnell-smithii, presenta distintas tonalidades de amarillo conforme avanza su ciclo vital. Es una especie valorada por su belleza efímera, que embellece calles y paisajes durante la temporada cuaresmal.
Matilisguate
Conocido por sus tonalidades rosadas durante la floración, el matilisguate simboliza la renovación y la esperanza propias del tiempo de Cuaresma. Esta flor también se utiliza en la decoración de velaciones y alfombras durante la Semana Santa en Guatemala y otros países de Centroamérica.
Las flores del matilisguate también se emplean en rituales, como los que se realizan en Totonicapán, donde se entrelazan el misticismo y la devoción, representando la fe de las comunidades.

Por su color el Matilisguate es ideal para la elaboración de alfombras y altares de la Cuaresma. (Foto: Prensa Libre: Shutterstock)
Lirio
Asociado con la pasión y la resurrección de Jesucristo, el lirio es una flor representativa de la Cuaresma y la Semana Santa, ampliamente utilizada por sus colores blanco y morado, que evocan el recorrido de Jesús hacia la cruz.
Conocido también como lirio de Pascua, es una flor empleada por los creyentes durante el Domingo de Resurrección para engalanar los escenarios religiosos y aportar un perfume singular.
En sus diversas tonalidades, el lirio blanco representa pureza e inocencia; el amarillo, felicidad y gratitud; mientras que el lirio rojo simboliza el amor

Los Lirio son la flor favorita de los devotos de la Virgen María, representando su dolor por la Pasión y Resurrección de Jesucristo. (Foto: Prensa Libre: Shutterstock)
Rosas
Simbolizando la pureza de la Virgen en su color blanco y, en rojo, el derramamiento de sangre de Jesús en la cruz, la rosa es una de las flores preferidas para la decoración de alfombras y altares durante la Cuaresma y la Semana Santa.
Sus variaciones cromáticas también representan emociones vinculadas al dolor y la esperanza: las tonalidades rosadas evocan el sufrimiento de la Virgen María, mientras que los pétalos amarillos y anaranjados simbolizan la alegría de la resurrección del Mesías..

Por su versatilidad de color, las Rosas son las reinas de las flores durante la Semana Santa derivado a su simbolismo. (Foto: Prensa Libre: Shutterstock)
Flor de corozo
Una de las más emblemáticas de la Semana Santa en Guatemala, la flor de corozo se distingue por su aroma inconfundible, que forma parte del ambiente procesional y se ha convertido en símbolo del tiempo cuaresmal.
Investigaciones históricas sugieren que el corozo ya era utilizado antes de la conquista española. Según expertos en biología, los mayas lo empleaban en ceremonias y rituales, considerándolo una ofrenda sagrada para sus divinidades. También formaba parte de la decoración de alfombras elaboradas para recibir a líderes y reyes, junto con otros elementos como el cacao y el pataxte.
Hoy en día, el corozo continúa siendo un símbolo representativo de la Cuaresma y la Semana Santa. Su esencia impregna alfombras, huertos y altares, embelleciendo el arte sacro de esta época. En combinación con el pino y el aserrín, potencia su fragancia, creando una sensación única de espiritualidad y consagración.

El corozo es utilizado para decorar altares religiosos, alfombras e incluso para hacer los ramilletes del Domingo de Ramos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).