Tras el fracaso en elección de CC, el oficialismo operó y encontró la forma para designar a contralor general
Las elecciones de segundo grado que se llevaron a cabo en el presente periodo mostraron los pulsos entre el Organismo Ejecutivo, dirigido por Bernardo Arévalo, y grupos sectoriales, el primer enfrentamiento fue en la designación de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC) y el 6 de octubre con la elección del jefe de […]
Las elecciones de segundo grado que se llevaron a cabo en el presente periodo mostraron los pulsos entre el Organismo Ejecutivo, dirigido por Bernardo Arévalo, y grupos sectoriales, el primer enfrentamiento fue en la designación de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC) y el 6 de octubre con la elección del jefe de la Contraloría General de Cuentas.
A diferencia de la elección de la CC, esta vez, el oficialismo, en medio de la discusión de temas clave en el Congreso: presupuesto, el informe preliminar de la Contraloría por tres puentes con posible sobrevaloración, Codedes y Junta Directiva, dio la vuelta y logró quedarse con un afín como contralor.
Entre marzo y abril, los tres poderes del Estado, junto al Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) y el Consejo Superior de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) nombraron a sus magistrados para el periodo 2026-2031.
Para dicha elección, varios bloques legislativos junto con el oficialismo intentaron designar a Rony López como magistrado titular del Tribunal Constitucional; sin embargo, los diputados eligieron a Roberto Molina Barreto para un periodo más en la CC.
Los 100 diputados que votaron a favor de Roberto Molina Barreto como magistrado titular de la CC
En esa ocasión, el mandatario indicó que los diputados sesionarían para la elección de los magistrados, lo cual ocurría en el «marco de presiones externas inaceptables para coaccionar el voto a favor de un candidato específico«.
Asimismo, Arévalo mencionó que se trataba de una supuesta intención de aparentar que la embajada de Estados Unidos en Guatemala estaría pidiendo el apoyo a favor de candidatos que, según él, «no son íntegros», entre ellos Molina Barreto.
Sin embargo, Molina Barreto resultó electo con el voto de 100 diputados.
Ante la reelección de Molina Barreto para la CC, el presidente Arévalo refirió a que los diputados «eligieron darle la espalda» al pueblo de Guatemala, y agregó que se buscaba «recuperar las instituciones de justicia».
UN GIRO EN LA ELECCIÓN DEL CONGRESO
La designación del auditor gubernamental por los diputados cierra las elecciones de segundo grado, las cuales estuvieron envueltas en presiones por los bloques legislativos Cabal, Valor, Vamos, Todos e integrantes de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Los diputados de esas bancadas intentaron adelantar la elección de contralor, ya que su interés era nombrar a Jorge Giovanni Castellanos Gudiel como contralor general.
En el marco de esa elección, la Embajada de EE. UU. en Guatemala se pronunció respecto a la elección del contralor y recordó que trabaja en la lucha contra la influencia del narcotráfico en las instituciones.
Castellanos Gudiel se desempeña como subcontralor del Gasto Público de la administración del jefe de la Contraloría General, Frank Bode, que buscó el apoyo de diputados para su candidato a cambio de «balancear» la designación de los subcontralores para el nuevo periodo.
Sin embargo, el 29 de septiembre, algo cambió,ya que ese martes, el diputado oficialista José Carlos Sanabria fue observado conversando con sus colegas Felipe Alejos, Luis Aguirre y Elmer Palencia, de los bloques que presionaban para agilizar la designación del contralor general.
La intención de varios diputados contradecía la decisión del presidente del Congreso de la República, Luis Contreras, que había fijado fecha para dicha elección de contralor general.
Entre los motivos que mencionaron algunos diputados para cambiar de opinión y apoyar a Castellanos Gudiel fue el mensaje de la sede diplomática estadounidense en el país, al pronunciarse por el nombramiento del contralor general.

ELIGEN A HERMANO DE DIPUTADO OFICIALISTA COMO CONTRALOR
Luego de ese mensaje, la bancada oficialista reconoció que su candidato era Elfego Odair Castañón Gudiel, hermano del diputado de la facción que se mantiene cercana a Arévalo, y que el pasado martes se convirtió en el nuevo jefe de la Contraloría General de Cuentas y que asumirá el 13 de octubre.
Castañón Gudiel, en su primer año como contralor, deberá otorgar la Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos (finiquito), que deben presentar los diputados que buscan su reelección, como los aspirantes a cargos públicos.
Otra de las tareas del contralor general (Elfego Castañón) será el informe anual de las auditorías de la ejecución del presupuesto general 2026, entre ellas las contrataciones del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda.
ELECCIÓN SE REALIZÓ EN MEDIO DE DISCUSIÓN DE PRESUPUESTO
La elección de la Contraloría, de acuerdo con analistas, se realizó en un contexto marcado por presupuesto, Codedes, Junta Directiva y otros temas.
En ese informe, Ricardo Barrientos, analista y director ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), aseveró previo a la elección que se preveía la posibilidad de «monedas de cambio» para la designación.
Asimismo, en medio de la elección, La Hora remarcó que el Ejecutivo busca mantener el negocio oscuro de tres puentes que La Hora ha revelado se dieron con una sobrevaloración.
ANALISTA HABLA DE LOS INCENTIVOS DETRÁS DE ELECCIÓN
El politólogo Renzo Rosal afirmó que fue evidente que el oficialismo «sacó el pecho» en dicha elección, pues el resultado fue ventajoso para el gobierno, pues se trata del subcontralor administrativo, y que desde que fue designado para ese cargo se confirmó la suspicacia de que el oficialismo tendría un operador en la Contraloría que es unipersonal.
El analista también evalúa los votos que recibió Castañón González, lo cual no fue un detalle de casualidad, sino que pudo haber una negociación no solo con cierta anticipación, sino que pueden haberse dado incentivos poderosos, pues en una única votación se consiguieron los más de 81 votos que se requerirían.
«Se presume que el oficialismo colocó incentivos poderosos sobre la mesa, cuando se da la discusión del presupuesto general y sumado a posibles otros elementos, que sean las herramientas para dicha negociación y la designación expresa. La herramienta que el gobierno ha utilizado de forma reiterada, por lo menos en dos ocasiones anteriores, como son los fondos extraordinarios para los Consejos Departamentales, que es una forma de engranaje para esta ocasión, donde se ha aumentado la opacidad, que cada diputado administra a su sabor y antojo», puntualizó Rosal.