Síntomas de deshidratación y cómo hidratarse según el estilo de vida

Síntomas de deshidratación y cómo hidratarse según el estilo de vida

La hidratación óptima depende de las necesidades individuales. En días calurosos o al practicar deporte, aumente su ingesta de líquidos y considere sueros si hay pérdida excesiva.
02/04/2025 09:10
Fuente: Prensa Libre 

La actividad física, la fiebre, la sudoración excesiva o, simplemente, las altas temperaturas pueden causar una descompensación en el cuerpo, ocasionando que se pierdan más líquidos de los que se ingieren para llevar a cabo sus funciones normales. Si estos fluidos no se reponen, el cuerpo puede deshidratarse.

La hidratación es un pilar fundamental de la salud, pero, en medio de mitos y recomendaciones contradictorias, muchas personas no saben cuánta agua necesitan realmente o cuándo deben optar por alternativas como los sueros orales.

Según la Clínica Mayo, los hombres requieren aproximadamente 3.7 litros de líquidos al día, mientras que las mujeres necesitan alrededor de 2.7 litros.

Sin embargo, esta cifra no es rígida, y no hay una fórmula única para todos, ya que factores como la edad, el peso, el nivel de actividad física y el clima influyen en las necesidades individuales.

La Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos respalda estas cifras, pero añade que alrededor del 20 % de nuestra hidratación proviene de alimentos como frutas y verduras, lo que significa que no toda el agua debe consumirse en forma líquida.

¿Qué es la hidratación?

La hidratación consiste en reponer los líquidos que el cuerpo pierde a lo largo del día, asegurando un equilibrio adecuado de agua.

Pero, mantenerse hidratado y saber cómo hacerlo es muy importante. Esta acción va más allá de simplemente beber agua, ya que el cuerpo también necesita sal para conservar el equilibrio de líquidos a través de la ósmosis, que regula la cantidad de agua en las células.

Si bien el agua es el componente químico principal del cuerpo y representa aproximadamente del 50 al 70% del peso corporal, la sal en nuestro organismo desempeña un papel crucial al contener electrolitos como sodio, potasio y cloro, que generan una carga eléctrica en la sangre y los líquidos corporales, ayudando a mantener una hidratación equilibrada.

Sin embargo, no es necesario añadir más sal al agua que bebemos, ya que la cantidad recomendada de sodio se ingiere con la dieta habitual.

Síntomas de la deshidratación

La deshidratación leve puede pasar desapercibida, pero si no se corrige, puede evolucionar hacia un cuadro grave. Según la doctora Madelaine Castellanos, jefa de Residentes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, los síntomas clave para identificar la deshidratación son:

  • Sed excesiva y boca seca (aunque la sed no siempre es el primer indicador en adultos mayores).
  • Orina oscura y escasa, señal de que el cuerpo está reteniendo líquidos.
  • Fatiga, mareos y confusión, debido a la disminución del flujo sanguíneo al cerebro.
  • Calambres musculares, causados por el desequilibrio de electrolitos como sodio y potasio.

En casos severos, la deshidratación puede llevar a presión arterial baja, taquicardia e incluso fallo orgánico, según advierte MedlinePlus.

Mujer joven que tiene sofocos y sudoración en un día de verano caliente
Además del consumo de agua, el cuerpo también necesita sal para mantenerse hidratado. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

¿Por qué me deshidrato?

Las causas de la deshidratación pueden ser múltiples. Más allá de no beber suficientes líquidos o tener fiebre, estas son algunas de las razones que pueden provocar deshidratación:

  • Ejercicio intenso: correr, nadar o entrenar en el gimnasio incrementa la pérdida de líquidos a través del sudor.
  • Clima cálido o húmedo: las altas temperaturas aceleran la deshidratación, incluso sin ejercicio. Esta causa se agrava si se trabaja expuesto al calor o se realiza actividad física.
  • Enfermedades gastrointestinales: la diarrea y los vómitos provocan pérdida rápida de líquidos y electrolitos, lo que requiere una hidratación más cuidadosa.
  • Embarazo y lactancia: las mujeres en estas etapas necesitan hasta un litro extra al día.

¿Cuándo utilizar sueros para hidratarse?

El agua es la mejor opción para la hidratación diaria, pero, en ciertas situaciones, los sueros orales son indispensables:

  • Infecciones con diarrea o vómitos: los sueros reponen no solo agua, sino también electrolitos perdidos
  • Ejercicio prolongado (más de una hora): los atletas pueden necesitar bebidas con electrolitos para evitar calambres y fatiga extrema

Las bebidas deportivas, aunque útiles para la recuperación posterior al entrenamiento, contienen azúcares añadidos y no deben usarse como sustituto de los sueros en casos de enfermedad, ya que, según el médico y cirujano Enrique Quijivix Alonzo: No hay que confundir los sueros con las bebidas energéticas, ya que esas no son óptimas para la hidratación.

Los sueros comerciales están formulados con concentraciones precisas de sodio, potasio y glucosa, lo que los hace seguros y efectivos. Sin embargo, en situaciones de emergencia, Quijivix recomienda una solución casera:

  • 4 – 5 litros de agua
  • 10 naranjas
  • Azúcar al gusto
  • Sal
  • Bicarbonato de sodio

Para la preparación:

  • Hervir el agua, incluso si es purificada. Quijivix recomienda hervirla
  • Endulzar el agua al gusto
  • Exprimir el jugo de las 10 naranjas y agregarlo a la mezcla de agua con azúcar
  • Añadir una cucharadita de sal y otra de bicarbonato
  • Mezclar hasta integrar todos los ingredientes, enfriar y beber

Esta preparación es bastante fácil de hacer, sabrosa y tiene agua, glucosa (que incluye el azúcar). Con la naranja se incorpora potasio y vitamina C; el bicarbonato aporta sodio y la sal, cloruro de sodio, comentó el doctor.

Cómo preparar un suero casero para hidratar el cuerpo
Los sueros orales permiten una mejor hidratación para el cuerpo. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

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